El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió su programa de renovación estética de Washington hasta uno de los conjuntos escultóricos históricos más reconocibles de los alrededores del Lincoln Memorial: cuatro monumentales esculturas de bronce están siendo recubiertas nuevamente con hoja de oro de 23,75 quilates dentro de un proyecto valorado en aproximadamente $5,1 millones.
Las primeras en reaparecer tras meses cubiertas por andamios fueron las dos esculturas conocidas como The Arts of War, ubicadas en el acceso oriental del Arlington Memorial Bridge. El proyecto también incluye el conjunto The Arts of Peace, situado cerca de la misma zona.
Las imágenes difundidas a finales de julio y principios de agosto muestran a los caballos y figuras humanas con un acabado dorado intenso que ha generado reacciones divididas entre residentes, visitantes y especialistas en patrimonio.
No son de oro macizo
Aunque visualmente las esculturas parecen estar completamente hechas de oro, en realidad se trata de estructuras monumentales de bronce cubiertas con hoja de oro.
El material utilizado para la nueva capa es de 23,75 quilates, muy cercano al oro puro. El proyecto forma parte de una restauración aprobada por el Servicio de Parques Nacionales (NPS), que en abril dio luz verde a los trabajos sobre los cuatro conjuntos escultóricos.
Cada uno de los grupos tiene aproximadamente 19 pies —unos 5,8 metros— de altura y pesa decenas de miles de libras. Las esculturas forman parte del conjunto monumental que conecta visualmente el Lincoln Memorial con Arlington Memorial Bridge.
En realidad ya eran doradas desde su origen
La intervención tiene un matiz histórico importante.
Las Arts of War y Arts of Peace no eran originalmente simples esculturas de bronce oscuro. Los registros del Servicio de Parques Nacionales describen las Arts of Peace como esculturas de bronce originalmente doradas mediante un proceso de gilding y señalan que fueron instaladas en 1951 después de haber sido encargadas desde 1929.
Por eso, describir el proyecto únicamente como una decisión de Trump de “pintar de oro” los monumentos puede resultar engañoso. Técnicamente, la administración está restaurando un acabado dorado que forma parte de la historia de las piezas, aunque el nuevo recubrimiento ha llamado particularmente la atención por su brillo y la cantidad de oro utilizado.
Las Arts of War fueron diseñadas por el escultor estadounidense Leo Friedlander, mientras las Arts of Peace son obra de James Earle Fraser. Los conjuntos fueron fundidos en Italia alrededor de 1950 e instalados en Washington en 1951.
Proyecto costó alrededor de $5,1 millones
NBC Washington informó que el proyecto completo tiene un costo de aproximadamente $5,1 millones, incluyendo tanto las Arts of War como las Arts of Peace.
Medios estadounidenses han señalado además que la administración asignó fondos públicos para el trabajo y que el contrato para el regildado fue otorgado sin una competencia completa, bajo la justificación de cumplir con un calendario acelerado de restauraciones en la capital.
Trump celebró públicamente el avance de los trabajos y difundió imágenes de las esculturas restauradas en sus redes sociales. The Atlantic describe el proyecto como una de las renovaciones ordenadas directamente durante su campaña más amplia para modificar la apariencia de Washington.
Parte de una transformación mucho mayor de Washington
Las esculturas doradas son solamente una pieza dentro de una intervención mucho más extensa promovida por Trump en la capital estadounidense.
Reuters documentó que el mandatario impulsa proyectos que incluyen modificaciones en el Reflecting Pool del Lincoln Memorial, cambios en los terrenos de la Casa Blanca, una remodelación del Kennedy Center, un nuevo salón de baile en la Casa Blanca y la propuesta de construir un arco triunfal de aproximadamente 250 pies de altura cerca del acceso a Arlington.
El proyecto del arco, inspirado en el Arco del Triunfo de París pero de mayores dimensiones, ha generado cuestionamientos entre grupos de preservación histórica. Una evaluación del propio Servicio de Parques Nacionales advirtió que podría afectar la integridad histórica y visual de numerosos sitios cercanos.
Trump también ha incorporado nuevos elementos dorados y decorativos dentro del Despacho Oval y otras áreas de la Casa Blanca desde su regreso al poder en 2025.
Entre restauración histórica y debate estético
Las nuevas esculturas han dividido opiniones.
NBC Washington recogió comentarios de visitantes que consideran que el acabado dorado crea una entrada más llamativa hacia la capital, mientras residentes cuestionaron tanto el aspecto final como el costo del proyecto.
La discusión tiene además una dimensión patrimonial: las esculturas sí tenían históricamente un acabado dorado, pero el aspecto actual responde a una restauración mucho más visible que se integra a una transformación estética más amplia impulsada personalmente por Trump.
Por ello, el cambio no supone que Washington esté cubriendo de oro todos sus monumentos históricos, pero sí representa uno de los ejemplos más notorios hasta ahora de la forma en que la actual administración está modificando la apariencia de espacios emblemáticos de la capital estadounidense.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR.