Más de 1 millón 175 mil personas fueron registradas en la octava edición del Simulacro Nacional, ejercicio realizado este miércoles 12 de agosto en Costa Rica para poner a prueba planes de emergencia y procedimientos de respuesta ante distintos tipos de amenaza.
El balance divulgado por la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) señala que las inscripciones provinieron de los 84 cantones y las siete provincias del país, con participación de familias, centros educativos, instituciones públicas, empresas, comunidades y diferentes grupos de población.
La edición de 2026 tuvo un enfoque multiamenaza, lo que permitió desarrollar ejercicios relacionados con ocho escenarios diferentes: sismos, inundaciones, deslizamientos, tsunamis, huracanes, tornados, incendios y actividad volcánica.
La actividad comenzó a las 10:00 a. m. y correspondió al octavo año consecutivo en que el país desarrolla este ejercicio de preparación a escala nacional. La fecha y el carácter multiamenaza habían sido anunciados previamente por la CNE.
Más de 400 mil menores y 114 mil adultos mayores
Los datos suministrados por la CNE permiten observar cuáles poblaciones tuvieron una presencia importante dentro del ejercicio.
De los más de 1,17 millones de inscritos, aproximadamente 406.000 correspondieron a niños, niñas y adolescentes, lo que equivale a cerca de un 34,6% del total registrado.
La institución contabilizó además 114.000 personas adultas mayores, alrededor de un 9,7% del total.
También participaron unas 18.000 personas pertenecientes a poblaciones indígenas y aproximadamente 18.900 personas con algún tipo de discapacidad.
Estos porcentajes sirven únicamente para dimensionar la participación reportada, ya que las categorías no necesariamente son excluyentes entre sí.
La CNE destacó particularmente el aumento de la participación de comunidades y familias frente a la edición anterior, así como la incorporación de personas adultas mayores y personas con discapacidad.
Ocho años probando diferentes formas de prepararse
El Simulacro Nacional no siempre ha mantenido exactamente el mismo formato.
Durante sus ocho ediciones, la CNE ha implementado ejercicios presenciales, virtuales, nocturnos y multiamenaza, con el objetivo de adaptar las prácticas a una realidad básica de las emergencias: pueden ocurrir en distintos momentos y bajo circunstancias muy diferentes.
La edición de este miércoles amplió precisamente ese enfoque.
En lugar de utilizar una única amenaza para todo el país, cada organización, institución, familia o comunidad podía practicar a partir del riesgo que considerara más relevante para su entorno.
Una comunidad costera podía trabajar un escenario de tsunami; otra expuesta a inundaciones podía practicar evacuaciones relacionadas con ese fenómeno, mientras centros de trabajo o educativos podían seleccionar sismos, incendios u otras amenazas.
Antes del ejercicio, la CNE había explicado que el objetivo era permitir que cada participante pusiera a prueba sus propios planes y protocolos ante alguno de los ocho escenarios establecidos.
Comités Municipales recibieron capacitación durante el año
La preparación no comenzó este miércoles.
Según el balance institucional, durante 2026 se reforzó el papel de los Comités Municipales de Emergencia (CME), cuyos integrantes recibieron capacitación desde los primeros meses del año para desarrollar simulaciones y promover ejercicios adaptados a las características de cada cantón.
La intención es que la preparación no dependa exclusivamente de una convocatoria nacional anual, sino que las estructuras locales tengan capacidad para desarrollar y evaluar sus propios procedimientos.
Alejandro Picado, presidente de la CNE, sostuvo que ocho años de simulacros han permitido una evolución en la manera en que comunidades y organizaciones se preparan.
“Costa Rica ha ido madurando a lo largo de ocho años el ejercicio del simulacro y esto permite que las comunidades sean cada vez más independientes, pero responsables de prepararse”, señaló Picado en el balance remitido por la institución.
El total registrado es menor al récord de 2025
Existe un dato que requiere contexto.
Antes del ejercicio de este año, la CNE había informado que el Simulacro Nacional de 2025 alcanzó más de 1,4 millones de participantes, la cifra más alta registrada hasta entonces.
El balance inicial de 2026 reporta más de 1,175 millones de personas inscritas, por lo que el total comunicado hasta ahora es inferior al récord del año anterior.
Por esa razón, cuando la CNE señala que este año aumentó la participación de comunidades y familias, ese crecimiento debe entenderse específicamente para esos sectores y no como un aumento de la cifra total nacional, al menos con los datos disponibles hasta este miércoles.
La diferencia entre ambos registros supera las 225.000 personas, tomando como referencia mínima los 1,4 millones informados para 2025.
Esto no impide que la CNE destaque avances cualitativos en participación territorial y organización comunal, pero sí es relevante distinguir ambas mediciones.
¿Para qué sirve un simulacro si no ocurre una emergencia real?
El propósito principal no es medir qué tan rápido puede evacuarse un edificio únicamente.
Un simulacro permite revisar si las personas saben qué hacer, hacia dónde desplazarse, quién debe coordinar, qué ocurre con personas que requieren asistencia y qué fallas existen en los planes antes de enfrentar una emergencia verdadera.
También permite detectar problemas que en un documento pueden pasar inadvertidos: rutas bloqueadas, puntos de reunión inadecuados, dificultades de comunicación o personas que desconocen sus responsabilidades.
Esa preparación adquiere especial relevancia en Costa Rica, un país expuesto a múltiples amenazas naturales y donde la propia CNE ha insistido en que fenómenos como los terremotos no pueden predecirse con fecha y hora.
El ejercicio de este miércoles cerró así su octava edición con presencia registrada en todos los cantones del país y con un mensaje que la institución ha mantenido durante los últimos años: una emergencia puede ocurrir sin previo aviso, pero la respuesta puede practicarse antes.
Esta nota fue elaborada por redacción NAICR. Fuente: Balance suministrado por la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) sobre la octava edición del Simulacro Nacional 2026.



