El conflicto entre Estados Unidos e Irán registró este miércoles una nueva escalada con ataques contra buques y objetivos militares en Medio Oriente, aumentando la preocupación internacional por la seguridad de las rutas marítimas y provocando que el precio del petróleo Brent superara nuevamente los $100 por barril.
De acuerdo con Reuters, Irán afirmó haber atacado 10 embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, en respuesta al hundimiento por parte de Estados Unidos de cinco tanqueros iraníes. Washington sostiene que sus acciones estuvieron relacionadas con intentos de la Guardia Revolucionaria iraní de atacar buques militares estadounidenses con misiles balísticos.
La escalada representa uno de los momentos de mayor tensión desde el inicio del actual conflicto y amenaza con profundizar las interrupciones en uno de los principales corredores utilizados para transportar petróleo y otros productos energéticos.
El estrecho de Ormuz vuelve al centro de la crisis
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético mundial.
Una parte significativa del petróleo producido en los países del Golfo Pérsico debe atravesar esta vía marítima para llegar a los mercados internacionales.
La situación actual ha reducido considerablemente el tránsito de embarcaciones por la zona, mientras algunas compañías navieras han optado por modificar sus rutas o adoptar mayores medidas de precaución.
Reuters reportó que el flujo de petróleo a través de Ormuz se ha visto severamente afectado por la guerra, aumentando el riesgo de una interrupción prolongada del suministro internacional.
El problema no se limita a los países directamente involucrados en el conflicto.
Una interrupción prolongada podría afectar los costos de transporte, combustibles, producción industrial y electricidad en diferentes regiones del mundo.
Brent supera nuevamente los $100
La reacción de los mercados fue inmediata.
El petróleo Brent llegó a superar los $100 por barril, alcanzando alrededor de $100,70 durante la jornada, un incremento superior al 2,8% respecto a la sesión anterior.
El aumento también comenzó a trasladarse a las expectativas económicas internacionales.
Los inversionistas temen que un petróleo considerablemente más caro genere nuevas presiones inflacionarias y obligue a los bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas durante más tiempo.
Las bolsas también reaccionaron negativamente.
Los principales índices estadounidenses registraron caídas mientras aumentaban los precios de la energía y los rendimientos de los bonos del Tesoro alcanzaban niveles que no se observaban desde 2023.
La crisis no se limita a Irán y Estados Unidos
La situación se ha complicado además por el aumento de las hostilidades entre Arabia Saudita y los rebeldes hutíes de Yemen.
Los hutíes han lanzado ataques contra ciudades e infraestructura energética saudí, aumentando todavía más los riesgos para el transporte y las instalaciones petroleras de la región.
Esto genera un problema adicional.
Incluso si algunas rutas alternativas permanecen disponibles, la existencia de varios puntos de riesgo simultáneos puede incrementar considerablemente los costos y tiempos del transporte marítimo.
Reuters describe actualmente al Golfo Pérsico como una región marcada por una incertidumbre creciente, con consecuencias que comienzan a trasladarse desde la seguridad hacia las decisiones económicas y comerciales.
¿Qué podría pasar si la escalada continúa?
El principal riesgo para la economía mundial es que la interrupción del transporte energético deje de ser temporal.
Si el tránsito por Ormuz continúa disminuyendo, los mercados podrían enfrentar una combinación particularmente complicada: menor disponibilidad de petróleo, mayores costos de transporte y un aumento de los precios internacionales.
Eso podría provocar nuevas presiones sobre la inflación.
Los bancos centrales tendrían entonces que decidir entre mantener políticas monetarias más restrictivas para combatir la inflación o flexibilizarlas para evitar un deterioro de la actividad económica.
Para los consumidores, el impacto podría sentirse en el precio de los combustibles y, posteriormente, en otros bienes y servicios cuyos costos dependen del transporte.
¿Qué significa para Costa Rica?
Costa Rica no está directamente involucrada en el conflicto, pero tampoco está completamente aislada de sus consecuencias económicas.
El país importa prácticamente todo el petróleo que utiliza para sus necesidades energéticas y de transporte.
Por eso, un aumento sostenido de los precios internacionales puede terminar reflejándose en los costos de los combustibles nacionales, aunque el impacto y el momento exacto dependerán de la evolución del mercado internacional y de los mecanismos utilizados para calcular los precios internos.
Además, un encarecimiento global del transporte puede aumentar los costos de productos importados.
Esto podría afectar desde mercancías y materias primas hasta alimentos y productos manufacturados.
Sin embargo, el hecho de que el petróleo haya superado temporalmente los $100 no significa automáticamente que Costa Rica vaya a experimentar de inmediato un aumento equivalente en los combustibles.
El impacto dependerá de cuánto tiempo permanezcan elevados los precios y de las condiciones del mercado durante las próximas semanas.
Ucrania también enfrenta una nueva ola de ataques
Mientras Medio Oriente concentra buena parte de la atención internacional, la guerra entre Rusia y Ucrania continúa.
Este miércoles, ataques rusos con drones dejaron dos personas fallecidas y tres heridas en un paso fronterizo entre Ucrania y Moldavia, en la región de Odesa.
Otro ataque con drones contra Kyiv dejó una persona fallecida y 14 heridas.
El paso fronterizo Starokozache fue cerrado después del ataque, mientras Moldavia confirmó la interrupción del tránsito.
Las autoridades ucranianas han denunciado además ataques recientes contra varios pasos fronterizos utilizados para el comercio terrestre.
La situación aumenta la preocupación sobre la seguridad de las rutas comerciales de Ucrania, especialmente en momentos en que las vías marítimas también enfrentan restricciones derivadas de la guerra.
Washington intenta mantener abierta la vía diplomática
A pesar de la escalada militar, también existen movimientos diplomáticos.
En el caso de Ucrania, Rusia manifestó este miércoles que espera que las conversaciones de paz mediadas por Estados Unidos puedan reanudarse.
El Kremlin aseguró que existe voluntad política para retomar las negociaciones, aunque continúan diferencias importantes, especialmente alrededor de las exigencias territoriales de Rusia y la negativa ucraniana a aceptar concesiones territoriales.
Esto muestra una característica común de los principales conflictos internacionales actuales: mientras las operaciones militares continúan, también existen esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada todavía mayor.
Un escenario internacional cada vez más conectado
La situación de este miércoles demuestra cómo un conflicto localizado puede producir efectos a miles de kilómetros de distancia.
Un ataque contra un buque en el estrecho de Ormuz puede terminar afectando el precio del combustible en otros continentes.
Una interrupción de una ruta comercial puede elevar los costos de transporte.
Y un aumento del petróleo puede modificar las decisiones de los bancos centrales y afectar los mercados financieros.
Por ahora, el principal indicador que los mercados están siguiendo es la evolución del conflicto en Medio Oriente y, particularmente, si el tránsito por el estrecho de Ormuz continúa restringido.
Si la escalada se mantiene, el petróleo podría continuar bajo presión alcista y aumentar el riesgo de nuevas presiones inflacionarias a nivel global.
Si, por el contrario, se produce una reducción de las hostilidades y se normaliza el tránsito marítimo, parte de la presión sobre los precios podría comenzar a disminuir.
Por el momento, la incertidumbre permanece.
Y para países importadores de energía como Costa Rica, la evolución del conflicto será un factor externo que deberá seguirse de cerca durante las próximas semanas.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR.




