El tipo de cambio del dólar volvió a caer este jueves en Costa Rica y marcó un nuevo mínimo histórico en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex): el promedio ponderado cerró en ¢447,93, el nivel más bajo desde que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) empezó a llevar esta serie, en diciembre de 2007.
Fue el segundo récord consecutivo. Un día antes, el miércoles, la divisa ya había cerrado en un mínimo histórico de ¢448,17. En la sesión de este jueves se negociaron $26,6 millones en el Monex, de los cuales el Banco Central compró $17 millones para atender necesidades del Sector Público No Bancario y otros $2,8 millones mediante operaciones de estabilización, el mecanismo que usa la entidad para suavizar movimientos bruscos en el tipo de cambio.
En las ventanillas de los 37 intermediarios cambiarios del país —bancos, cooperativas, financieras, mutuales, casas de cambio y puestos de bolsa—, el precio de venta del dólar se movía ese mismo jueves entre ¢451,99 y ¢531, aunque la gran mayoría, 35 de los 37, lo mantenía por debajo de ¢464. El precio de compra osciló entre ¢360,57 y ¢446,12.
Por qué sigue bajando el dólar
El BCCR atribuye la mayor abundancia de dólares en el mercado —el factor que empuja la apreciación del colón— a la inversión extranjera directa, el turismo y la diversificación de la estructura exportadora del país, en particular el peso creciente de las zonas francas. Según el más reciente Informe de Política Monetaria de la entidad, al 13 de agosto pasado el superávit acumulado en el mercado cambiario llegaba a $4.827 millones, unos $450 millones más que en el mismo periodo de 2025. El Banco Central también enmarca el fenómeno en una tendencia más amplia de debilitamiento del dólar frente a varias monedas emergentes de América Latina.
La caída no es reciente: a mediados de 2022 el dólar rondaba los ¢696,76, su punto más alto en años. Desde entonces, el colón ha mantenido una apreciación casi constante. Entre ese nivel y el cierre de este jueves, la baja acumulada ronda el 36% —cálculo de NAICR a partir de las cifras oficiales del BCCR.
Quién gana y quién pierde
Un tipo de cambio bajo favorece a los importadores, que necesitan menos colones para comprar mercadería en el exterior, y a quienes tienen deudas en dólares pero ingresos en colones, pues requieren menos moneda local para pagarlas. El lado contrario lo sienten el turismo y los exportadores, cuyos ingresos en dólares valen menos colones cuando llegan al país.
Esa tensión ya había llevado, en marzo pasado, a que la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) y la Asociación de Empresas de Zonas Francas (Azofras) pidieran al Banco Central medidas urgentes para frenar la apreciación del colón, por su efecto sobre la competitividad, el empleo y la inversión en esos sectores. Analistas como Daniel Ortiz, de la firma Cefsa, han señalado que un colón demasiado fuerte también puede terminar afectando las finanzas públicas, aunque reconocen que la apreciación ha ayudado a contener la inflación. Con el dólar en su nivel más bajo desde que existe registro, ese debate sobre qué tan sostenible es la tendencia vuelve a tomar fuerza.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR.




