Un operativo conjunto entre el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y el Ministerio Público permitió el decomiso de cerca de 500 kilogramos de aparente clorhidrato de cocaína durante la mañana de este lunes 1.º de junio.
La intervención se desarrolló en las cercanías del puente sobre el río Tárcoles, en la provincia de Puntarenas, donde las autoridades interceptaron dos vehículos como resultado de una investigación coordinada entre las agencias antidrogas.
Durante la inspección de los automotores, los agentes localizaron el cargamento distribuido en paquetes y escondido dentro de un compartimiento elaborado para ocultar la droga.
Padre, dos hijos y una joven fueron detenidos
Como resultado del operativo fueron detenidas cuatro personas: un hombre de apellido Araica, de 43 años; su hijo, también de apellido Araica, de 21 años; una joven de apellido Palacios, de 20 años, y una adolescente de 17 años, hija del principal sospechoso.
De acuerdo con la información brindada por las autoridades, el hombre de 43 años viajaba con la menor en el vehículo donde presuntamente se transportaba el cargamento. En el segundo automóvil se desplazaban el joven de 21 años y Palacios.
El fiscal general, Carlo Díaz, manifestó preocupación por la presunta utilización de la adolescente para acompañar el traslado de la droga. Debido a su edad, el caso de la menor deberá tramitarse bajo la legislación penal juvenil y con las protecciones correspondientes.
Las cuatro personas quedaron a las órdenes del Ministerio Público para determinar su situación jurídica. Su detención no implica una condena y deberán considerarse inocentes mientras no exista una sentencia en firme.
Investigan origen y destino de la droga
El OIJ indicó que la operación fue producto del intercambio de información y del trabajo permanente desarrollado con la DEA. Según las autoridades, esta coordinación se ha intensificado mediante equipos dedicados a investigar el tráfico internacional de drogas.
Como parte de las diligencias, los investigadores analizarán las marcas o troqueles presentes en los paquetes para intentar determinar la procedencia del cargamento, su posible destino y la organización criminal a la que podría pertenecer.
También se investigará la ruta utilizada para introducir la droga al país y el grado de participación que habría tenido cada una de las personas detenidas.