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Irán y Omán avanzan este miércoles 26 de agosto en las negociaciones para establecer un corredor temporal de navegación en el estrecho de Ormuz, una medida que podría permitir recuperar parte del tránsito comercial por una de las rutas marítimas más importantes para el suministro mundial de petróleo y gas.
Las conversaciones han generado expectativas en los mercados internacionales. El precio del crudo Brent llegó a caer cerca de un 3% este miércoles, hasta aproximadamente $86 por barril, ante la posibilidad de que aumente nuevamente el flujo de embarcaciones por el estrecho. Antes del conflicto, alrededor de una quinta parte del petróleo comercializado internacionalmente transitaba por esta vía.
Sin embargo, la reapertura completa todavía no está asegurada.
Reuters informó este miércoles, citando a una fuente iraní de alto nivel, que ambos países continúan negociando detalles del acuerdo, pese a declaraciones previas de la Guardia Revolucionaria iraní que daban por alcanzados entendimientos sobre la administración y los ingresos relacionados con el estrecho.
Un corredor temporal para barcos comerciales
La propuesta contempla crear un corredor conjunto y temporal para la navegación, acompañado por trabajos para retirar minas y mejorar las condiciones de seguridad en la vía marítima.
De acuerdo con información divulgada por Associated Press, el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, señaló que el tráfico comercial que ingrese al golfo Pérsico atravesaría aguas iraníes, mientras que las embarcaciones que salgan utilizarían parcialmente aguas de Irán y Omán.
Irán sostiene además que, bajo el mecanismo que negocia con Mascate, los buques militares no tendrían autorización para utilizar ese corredor. Ese punto podría convertirse en uno de los elementos más sensibles de las conversaciones por sus implicaciones para Estados Unidos y otros países con presencia militar en la región.
El Gobierno omaní ya había defendido anteriormente la necesidad de mantener Ormuz abierto y seguro conforme al derecho internacional. En junio, Omán anunció trabajos coordinados con la Organización Marítima Internacional para facilitar un corredor temporal y posteriormente reiteró su compromiso con la libertad de navegación.
Tráfico sigue muy por debajo de lo habitual
Pese al avance diplomático, el movimiento de embarcaciones continúa siendo reducido.
Datos preliminares de la firma especializada Kpler citados por Reuters muestran que solo cinco buques de transporte de materias primas cruzaron el estrecho el martes, frente a un promedio de 15 durante los diez días anteriores. El lunes se habían contabilizado únicamente cuatro.
Las cifras podrían ser modificadas posteriormente debido a que algunas embarcaciones apagan temporalmente sus sistemas de localización durante determinados trayectos por razones de seguridad.
El reducido tránsito por Ormuz ha obligado a productores y empresas energéticas a buscar mecanismos alternativos para movilizar petróleo y gas fuera del golfo Pérsico.
¿Por qué Ormuz es tan importante?
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo y constituye una salida fundamental para las exportaciones energéticas de varios de los principales productores de petróleo del mundo.
Por esa razón, cualquier interrupción prolongada tiene efectos que trascienden Medio Oriente: puede elevar los precios internacionales de los combustibles, aumentar los costos de transporte marítimo y generar nuevas presiones inflacionarias sobre numerosas economías.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió esta semana que las interrupciones del tráfico marítimo en Ormuz y otras rutas estratégicas están afectando el comercio mundial y aumentando la presión sobre los sistemas alimentarios, especialmente en los países más vulnerables.
Mercado reacciona, pero persisten obstáculos
La expectativa de una eventual reapertura ya comenzó a reflejarse en el mercado energético, pero los analistas consideran prematuro hablar de una normalización.
ING Economics señaló que un acuerdo entre Irán y Omán por sí solo probablemente no será suficiente para devolver los flujos de petróleo a los niveles previos, debido a que todavía existen sanciones estadounidenses, restricciones sobre puertos iraníes y riesgos de seguridad para las compañías navieras.
Además, Irán anunció recientemente una lista de 45 embarcaciones que acusa de incumplir sus normas para atravesar Ormuz, situación que ya llevó a algunas compañías petroleras a evaluar si dejarán de utilizar esos buques para determinadas operaciones.
Por ahora, las negociaciones entre Teherán y Mascate representan uno de los avances diplomáticos más relevantes para intentar recuperar progresivamente la navegación comercial.
Pero mientras no se cierre el acuerdo y aumente de manera sostenida el tránsito de embarcaciones, el estrecho de Ormuz continuará siendo uno de los principales focos de riesgo para el mercado energético mundial.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR.




