La emergencia provocada por las devastadoras inundaciones y deslizamientos en Nepal continúa agravándose este viernes 28 de agosto, mientras los equipos de rescate buscan a 1.924 personas reportadas como desaparecidas y el número de fallecidos en territorio nepalí aumentó a 579, según el balance más reciente de la autoridad nacional de gestión de desastres.
Resumen de la cobertura
Qué está confirmado
- Nepal y China reanudaron las operaciones de búsqueda y rescate tras una suspensión temporal por riesgo de nuevas inundaciones.
- Las autoridades de Nepal mantienen vigilancia sobre dos lagos represados naturalmente aguas arriba del río Bhotekoshi.
- Uno de los lagos presentó desbordamiento, mientras que otro continúa bajo vigilancia por su evolución.
- Nepal autorizó equipos especializados de India, China, Australia y Corea del Sur para apoyar las operaciones de emergencia.
- La asistencia internacional incluye labores de rescate en túneles hidroeléctricos y apoyo para identificación forense.
- Al menos 14 proyectos hidroeléctricos resultaron afectados en los distritos de Rasuwa y Nuwakot.
- Decenas de trabajadores permanecen sin contacto o atrapados en instalaciones hidroeléctricas afectadas.
- Reuters mantiene un balance de al menos 579 fallecidos y 1.924 desaparecidos en Nepal.
- En el Tíbet, China, se reportan por separado al menos 5 fallecidos y 558 desaparecidos.
Qué quedó pendiente de confirmar
- El balance definitivo y unificado de personas fallecidas y desaparecidas en Nepal.
- La situación final de las personas atrapadas o incomunicadas en túneles y proyectos hidroeléctricos.
- La evolución del segundo lago represado y si podría generar una nueva inundación significativa.
- Cuándo desaparecerá completamente el riesgo de nuevas crecidas en el sistema del río Bhotekoshi.
- La magnitud definitiva de los daños en proyectos hidroeléctricos, carreteras, puentes y otras infraestructuras.
- La causa definitiva del desastre y el peso específico de un posible colapso glaciar, avalancha de hielo y roca u otros factores.
Actualizaciones
Reanudan operaciones de búsqueda
Nepal y China reanudaron las operaciones de búsqueda y rescate luego de una suspensión temporal provocada por el riesgo de una nueva crecida en la zona fronteriza. Las autoridades mantienen vigilancia sobre dos lagos formados por represamientos naturales aguas arriba del río Bhotekoshi, debido a que el peligro no ha desaparecido por completo. Nepal también autorizó el ingreso de equipos especializados de India, China, Australia y Corea del Sur para apoyar rescates en túneles hidroeléctricos y labores de identificación forense.Nepal se retracta y toma la decisión de aceptar asistencia internacional especializada para búsqueda y rescate.
El Gobierno de Nepal cambió una decisión importante en las últimas horas: después de haber rechazado inicialmente asistencia internacional para las operaciones de rescate, ahora aceptará el ingreso de un número limitado de especialistas y equipos extranjeros de búsqueda y rescate en determinadas zonas afectadas. La decisión se produce mientras numerosos ciudadanos extranjeros continúan desaparecidos.
La catástrofe comenzó el miércoles 26 de agosto después del colapso de la parte inferior de un glaciar en las cercanías del Langtang Lirung, en el Himalaya. Una enorme masa de hielo y roca descendió por el valle, se transformó en un flujo de escombros y posteriormente provocó inundaciones repentinas que arrasaron comunidades a lo largo de los sistemas fluviales de Nepal y la región china del Tíbet.
La emergencia es transfronteriza. Además de los 579 fallecidos reportados en Nepal, China confirmó al menos cinco muertos en el Tíbet y 558 personas desaparecidas en el condado de Gyirong. Sumados ambos territorios, el desastre deja al menos 584 fallecidos y cerca de 2.500 personas sin localizar.
Número de desaparecidos casi se duplicó
La magnitud real de la tragedia ha ido quedando en evidencia conforme las autoridades consiguen recopilar información desde las zonas que permanecían incomunicadas.
Reuters informó este viernes que el número de desaparecidos únicamente en Nepal aumentó a 1.924, casi el doble del balance divulgado durante las primeras etapas de la emergencia.
Los registros oficiales continúan siendo depurados. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Nepal había informado a las 3:00 p. m., hora local, sobre 538 cuerpos recuperados y 511 extranjeros que todavía permanecían desaparecidos, pero posteriormente la autoridad nacional de desastres elevó el balance de fallecidos a 579. La diferencia responde a que los reportes fueron emitidos en distintos momentos de una operación que continúa activa.
Entre las personas desaparecidas hay ciudadanos nepalíes, trabajadores de proyectos hidroeléctricos, habitantes de las comunidades afectadas y cientos de extranjeros que se encontraban en la región, muchos de ellos peregrinos y turistas que viajaban hacia el monte Kailash y el lago Mansarovar, en el Tíbet.
El Gobierno nepalí mantiene además una plataforma oficial para registrar y actualizar individualmente casos de personas desaparecidas, rescatadas o localizadas con vida conforme avanza la operación.
Rescates tuvieron que suspenderse por una nueva amenaza
La emergencia entró este viernes en una nueva etapa de riesgo.
Los enormes volúmenes de roca, hielo y sedimentos desplazados por el colapso bloquearon cauces y dieron origen a lagos temporales represados naturalmente en las montañas.
Uno de esos lagos comenzó a desbordarse este viernes hacia los ríos Lhende Khola y Trishuli, lo que obligó a suspender durante aproximadamente tres horas las operaciones de búsqueda en Nepal. Los equipos chinos también fueron retirados temporalmente ante el temor de una nueva inundación repentina.
Las labores pudieron reanudarse después de que las autoridades determinaran que el riesgo inmediato era manejable.
Sin embargo, la amenaza no ha desaparecido.
Nepal mantiene bajo vigilancia dos lagos formados por barreras de escombros aguas arriba de la zona afectada. Imágenes satelitales muestran que uno de ellos continúa aumentando de tamaño y no presenta una salida visible, lo que genera preocupación por la acumulación de presión y una eventual ruptura.
Las autoridades advierten que el riesgo de nuevas inundaciones persistirá mientras esas acumulaciones de agua no se drenen de manera segura.
Un flujo de escombros descendió por más de 100 kilómetros
Los análisis realizados después de la tragedia también permiten comprender mejor la enorme fuerza del fenómeno.
Imágenes satelitales comparadas por Reuters muestran que una sección del glaciar próximo al Langtang Lirung se desprendió desde una elevación superior a los 5.000 metros y cayó cientos de metros hacia el fondo del valle.
La avalancha de hielo y roca avanzó por el río Lhende Khola y se transformó en un gigantesco flujo de lodo y escombros.
Un especialista gubernamental chino calculó que el flujo llegó a desplazarse aproximadamente a 50 metros por segundo, equivalentes a unos 180 km/h, y recorrió más de 20 kilómetros en su primera etapa. Posteriormente, las inundaciones alteraron cauces fluviales a más de 100 kilómetros de distancia.
La avalancha impactó directamente el paso fronterizo de Gyirong entre Nepal y China y después avanzó por diferentes comunidades nepalíes, destruyendo carreteras, puentes, viviendas, instalaciones eléctricas y proyectos hidroeléctricos.
Inicialmente se consideró que un terremoto registrado poco antes podría haber provocado el desprendimiento. Sin embargo, el Servicio Geológico de Estados Unidos determinó posteriormente que la señal sísmica detectada habría sido generada por el propio colapso de hielo y roca, por lo que todavía no está claro qué provocó originalmente la inestabilidad del glaciar.
Más de 90.000 personas afectadas
La emergencia ya trasciende las operaciones de búsqueda y comienza a convertirse también en una crisis humanitaria.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja estima que más de 90.000 personas han resultado afectadas por la catástrofe. Comunidades enteras quedaron destruidas o incomunicadas debido a carreteras y puentes intransitables.
Las inundaciones también dañaron instalaciones sanitarias. La Organización Mundial de la Salud reportó afectaciones en seis establecimientos de salud y la desaparición de ocho trabajadores sanitarios. Los organismos humanitarios advierten sobre un aumento del riesgo de enfermedades debido al desplazamiento de población y los problemas con agua potable, saneamiento e higiene.
UNICEF estima, además, que al menos 17.000 niños necesitan asistencia humanitaria urgente. Un total de 18 escuelas fueron destruidas y otras 20 sufrieron daños, mientras aproximadamente 10.000 estudiantes requieren apoyo para continuar su educación.
La organización solicitó US$17,2 millones para financiar su respuesta de emergencia y las primeras etapas de recuperación.
Miles han sido rescatados
Pese a la magnitud del desastre, las operaciones también han permitido localizar y evacuar a miles de personas.
La autoridad de gestión de desastres de Nepal reportaba alrededor de 3.700 personas rescatadas, mientras más de 14.800 integrantes de los cuerpos de seguridad participan en las operaciones de búsqueda y rescate. Helicópteros y drones están siendo utilizados para llegar a comunidades aisladas y rastrear las extensas zonas cubiertas por barro y escombros.
India, China y otros países han enviado o comprometido ayuda humanitaria. Naciones Unidas y diferentes organizaciones internacionales también movilizaron suministros médicos, alimentos, equipos de higiene y personal especializado.
El Gobierno de Nepal, no obstante, ha señalado por ahora que cuenta con capacidad suficiente para las operaciones de búsqueda y no considera necesario desplegar equipos internacionales de rescate, aunque permanece abierto a asistencia técnica y humanitaria.
¿Qué sigue ahora?
La emergencia todavía está lejos de concluir.
Las prioridades se concentran en localizar a las casi 2.000 personas que siguen desaparecidas en Nepal, mantener abastecidas las comunidades aisladas y vigilar los lagos temporales formados en las montañas.
El Gobierno nepalí confirmó que continúa evaluando los daños en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading y Gorkha, donde las zonas próximas a los ríos sufrieron algunas de las principales afectaciones. Las autoridades reconocen que todavía no existe un balance definitivo de las pérdidas humanas y materiales.
La evolución de los lagos represados es ahora uno de los principales elementos de vigilancia. Una ruptura repentina podría generar un nuevo flujo aguas abajo y poner nuevamente en peligro tanto a las comunidades como a los propios rescatistas.
Mientras tanto, la recuperación de cuerpos y la aparición de nuevos reportes de personas desaparecidas hacen que el balance continúe siendo provisional y susceptible de aumentar durante las próximas horas y días.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR.




