Fotografía: AFP
Estados Unidos enfrenta una grave emergencia provocada por decenas de incendios forestales, mientras una intensa ola de calor mantiene a millones de personas bajo advertencias por temperaturas peligrosas en el oeste y parte de las Grandes Llanuras.
El estado de Washington concentra una de las situaciones más críticas. Tres incendios desatados durante el fin de semana en los alrededores de Spokane destruyeron cerca de 700 estructuras y obligaron a emitir órdenes de evacuación para aproximadamente 67.000 personas.
Al mismo tiempo, más de 45 millones de habitantes estuvieron bajo alertas por calor durante el domingo 2 de agosto, desde California y el suroeste hasta sectores cercanos a las Dakotas y la frontera con Canadá.
El número de personas cubiertas por estas advertencias puede cambiar conforme el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos emite, amplía o levanta los avisos en cada región.
Tres incendios rodean Spokane
Los incendios Old Trails, Autumn Lane y Fairview, agrupados bajo la denominación de Complejo de Spokane, comenzaron durante la tarde del sábado y se propagaron rápidamente por terrenos boscosos y sectores residenciales.
Las llamas habían consumido alrededor de 32 kilómetros cuadrados hasta este lunes y permanecían con un nivel de contención del 0%, según el balance publicado por Associated Press.
Algunos vecindarios quedaron completamente destruidos, mientras las autoridades advirtieron que la cifra de viviendas y edificios afectados podría aumentar conforme los equipos logren ingresar a las zonas más dañadas.
Estudios aéreos con tecnología infrarroja detectaron posibles daños en otras 400 estructuras, aunque estas afectaciones todavía deben ser verificadas sobre el terreno.
Hasta este lunes no se habían confirmado personas fallecidas o heridas de gravedad. Inicialmente se recibieron cerca de 300 reportes de personas desaparecidas, pero la cifra se redujo posteriormente a 14.
Las autoridades consideran que buena parte de los casos pendientes podría corresponder a personas evacuadas que todavía no han logrado comunicarse con familiares o conocidos.
Cerca de 1.100 bomberos trabajan en los tres incendios. Los fuertes vientos, la baja humedad y la vegetación seca facilitaron que las llamas atravesaran caminos y el río Spokane, avanzando desde zonas boscosas hacia áreas urbanizadas.
Estados Unidos mantiene 102 grandes incendios
La emergencia se extiende mucho más allá del estado de Washington.
El Centro Nacional Interagencial de Incendios informó que, durante la mañana de este lunes, los equipos trabajaban en 102 grandes incendios que todavía no habían sido contenidos por completo.
Siete nuevos incendios de gran magnitud fueron reportados durante la jornada anterior y únicamente dos lograron ser contenidos.
Oregón encabezaba la lista con 33 grandes incendios, seguido por Washington con 16, Montana con nueve, Idaho con ocho y Minnesota con siete. También se registraban emergencias en Nevada, Colorado, California, Florida, Utah, Wyoming, Alaska, Carolina del Sur, Arizona y Oklahoma.
La magnitud de la actividad llevó al país a mantenerse en el nivel nacional de preparación 5, el más alto de la escala utilizada por las autoridades forestales.
Más de 29.200 bomberos y miembros de equipos especializados se encontraban desplegados. Estados Unidos también recibió apoyo de personal procedente de Australia y Nueva Zelanda y movilizó cuatro aviones militares C-130 adaptados para combatir incendios.
Los fuegos activos acumulaban alrededor de 3,2 millones de acres afectados, equivalentes a aproximadamente 1,29 millones de hectáreas.
Desde enero se han contabilizado 44.722 incendios forestales, los cuales han consumido más de 5,15 millones de acres —unos 2,08 millones de hectáreas—. Estas cifras superan tanto el número de emergencias como la superficie promedio registrada durante la última década para esta época del año.
Otros estados también registran evacuaciones
En el oeste de Idaho y el este de Oregón, un incendio provocado por un rayo había consumido aproximadamente 1.370 kilómetros cuadrados y amenazaba unas 600 viviendas y otras 800 estructuras.
Otro incendio en Utah creció hasta alcanzar unos 282 kilómetros cuadrados. Las autoridades ordenaron evacuar el sector sur de Fillmore y trasladaron a los privados de libertad de la cárcel del condado de Millard como medida preventiva.
Más de 100 reses murieron en esa emergencia, según los informes preliminares de las autoridades locales.
En Washington, el gobernador Bob Ferguson declaró el estado de emergencia y prohibió la mayoría de las quemas al aire libre hasta finales de septiembre.
Más de 45 millones bajo alertas por calor
La emergencia forestal coincide con una cúpula de calor que elevó las temperaturas muy por encima de los valores habituales en amplias zonas del oeste estadounidense.
Más de 45 millones de personas estuvieron cubiertas por alertas de calor durante el domingo, de acuerdo con ABC News. Durante todo el fin de semana, alrededor de 50 millones de habitantes de más de una docena de estados enfrentaron algún tipo de advertencia.
Los avisos incluyeron ciudades como Los Ángeles, Las Vegas, Phoenix, Tucson, Salt Lake City y Billings.
Las temperaturas alcanzaron o superaron los 100 grados Fahrenheit —37,8 °C— en numerosas localidades. En Phoenix se pronosticaron máximas cercanas a los 116 grados Fahrenheit, equivalentes a 46,7 °C.
Para este lunes, el centro interagencial anticipó temperaturas superiores a 100 grados Fahrenheit en California, el suroeste y sectores de la Gran Cuenca. En las llanuras del sur, los valores podían alcanzar o superar los 105 grados Fahrenheit —40,6 °C—.
Calor eleva el riesgo para toda la población
El Servicio Meteorológico Nacional ubicó amplias zonas en las categorías de riesgo por calor “mayor” y “extremo”.
El nivel mayor representa peligro para las personas que no cuentan con hidratación o espacios adecuadamente climatizados. El nivel extremo se utiliza para episodios prolongados con temperaturas peligrosas durante el día y escaso alivio durante la noche.
Según la clasificación HeatRisk, las condiciones extremas pueden afectar a toda la población expuesta, aumentar las consultas en los servicios de emergencia y provocar interrupciones en los sistemas eléctricos.
La combinación de temperaturas elevadas, sequía, baja humedad y vientos también reduce la humedad de la vegetación y facilita que cualquier nuevo incendio se propague rápidamente.
El pronóstico nacional para agosto mantiene un potencial de incendios superior a lo normal en gran parte del noroeste de Estados Unidos, incluida la costa del Pacífico, el noreste de California, Utah, Colorado, Wyoming y Montana.