Créditos fotografía: Leonardo Fernandez Viloria/Reuters
El Gobierno de Nicaragua respondió oficialmente a Costa Rica luego de que la Cancillería costarricense manifestara su preocupación por las recientes declaraciones del presidente Daniel Ortega, quien aseguró que en su país no volverán a celebrarse elecciones que permitan el regreso de la oposición al poder.
A través de un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo rechazó la posición del Gobierno costarricense y afirmó que “Nicaragua no es una provincia de Costa Rica”, en referencia al pronunciamiento realizado por San José.
Managua invoca el principio de soberanía
En el documento oficial, el Gobierno nicaragüense recordó el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados, señalando que cada país tiene derecho a ejercer su soberanía de manera independiente.
“Nicaragua no es una provincia de su respetable país y, por lo tanto, tiene derecho a ejercer su soberanía e independencia, igual que cualquier otro Estado del mundo”, señala el comunicado difundido por las autoridades de Managua.
Además, el régimen sostuvo que nunca ha intervenido en los asuntos internos de Costa Rica y expresó que espera el mismo trato por parte del Gobierno costarricense.
Costa Rica había cuestionado las declaraciones de Ortega
La respuesta de Managua se produjo después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica expresara su “profunda preocupación” por el cierre de espacios democráticos en Nicaragua.
La Cancillería reiteró que Costa Rica continuará defendiendo la realización de elecciones libres, democráticas, transparentes y plurales, recordando además que el país no reconoció los comicios presidenciales celebrados en Nicaragua en 2021 debido a la ausencia de garantías democráticas.
El pronunciamiento costarricense surgió tras las declaraciones ofrecidas por Daniel Ortega durante la conmemoración del aniversario de la Revolución Sandinista, donde afirmó que en Nicaragua no volverían a realizarse elecciones que permitieran el regreso de sectores opositores al poder.
Asamblea Legislativa también reaccionó
Las declaraciones de Ortega no solo provocaron una respuesta del Poder Ejecutivo.
La Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó por unanimidad una moción de condena en la que manifestó su solidaridad con el pueblo nicaragüense y expresó preocupación por la situación política que enfrenta ese país.
Diversos diputados señalaron que las manifestaciones del mandatario representan un alejamiento de los principios democráticos y del derecho de los ciudadanos a elegir libremente a sus gobernantes.
Crece la tensión diplomática
Aunque las relaciones diplomáticas entre ambos países han atravesado diversos episodios de tensión durante los últimos años, este nuevo intercambio refleja nuevamente las diferencias sobre la situación política y democrática en Nicaragua.
Hasta el momento, el Gobierno de Costa Rica no ha emitido una nueva respuesta al comunicado divulgado por Managua.
El intercambio de comunicados evidencia que el debate ya no se limita únicamente a las declaraciones de Daniel Ortega, sino que ahora ha escalado al plano diplomático entre ambos gobiernos.
Mientras Costa Rica sostiene una posición histórica de respaldo a procesos electorales libres y al respeto de los derechos democráticos, el Gobierno nicaragüense interpreta esas manifestaciones como una injerencia en asuntos internos y responde apelando al principio de soberanía.
Aunque por ahora el conflicto permanece en el ámbito político y diplomático, el episodio confirma el creciente distanciamiento entre ambos países en temas relacionados con democracia, derechos humanos y gobernabilidad, asuntos que han marcado la agenda bilateral durante los últimos años.