El vehículo en el que viajaban las víctimas quedó volcado.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) investiga las circunstancias en que un hombre de 69 años murió y otro de 31 resultó herido por proyectil de arma de fuego, luego de una persecución policial registrada la tarde del martes 11 de agosto en Mansión de Nicoya, Guanacaste.
La investigación adquirió un componente adicional luego de que las autoridades judiciales ordenaran el decomiso de las armas de reglamento de cinco oficiales que participaron en el operativo, ante la posibilidad de que durante la persecución se hayan realizado disparos.
Según información preliminar suministrada por el OIJ de Nicoya, el fallecido fue identificado con el apellido Baltodano, de 69 años, mientras el sobreviviente corresponde a un hombre de apellido Torres, de 31 años.
El caso ocurrió pasadas las 4:00 p. m. y permanece bajo investigación, por lo que todavía no se ha establecido quién realizó los disparos ni cuál de las armas eventualmente produjo las lesiones.

Vehículo habría evadido retén en Mansión
De acuerdo con la reconstrucción preliminar del OIJ, en el sector de Mansión se desarrollaba un retén en carretera en el que participaban oficiales de Fuerza Pública y de la Policía de Tránsito.
Torres aparentemente conducía un vehículo en el que también viajaba Baltodano.
Por razones que todavía forman parte de la investigación, el conductor habría evadido el puesto policial, situación que originó una persecución por parte de oficiales de ambas instituciones.
Aproximadamente dos kilómetros después del punto donde estaba instalado el retén, el vehículo colisionó contra un paredón y posteriormente se volcó.
Equipos de la Cruz Roja se desplazaron hasta el lugar para atender a los ocupantes.
Fue durante esa atención cuando se determinó que ambos presentaban, además de las consecuencias del accidente, heridas producidas por proyectiles de arma de fuego.
Baltodano tenía una herida de bala en la espalda
Baltodano fue declarado sin signos vitales en el sitio.
Según el reporte preliminar del OIJ, el hombre de 69 años presentaba una herida por proyectil de arma de fuego en la espalda.
Su cuerpo fue posteriormente remitido a la Morgue Judicial para la respectiva autopsia, procedimiento que será fundamental para establecer la causa exacta de muerte y recuperar o analizar evidencia relacionada con el disparo.
Torres, por su parte, presentaba una herida de bala en el brazo derecho y fue trasladado a un centro médico de la zona para recibir atención.
El OIJ no precisó en el reporte suministrado cuál era su condición médica más reciente.
Cinco armas policiales quedaron decomisadas
Ante las características encontradas en la escena, agentes judiciales realizaron una dirección funcional con el Ministerio Público y se dispuso decomisar las armas de reglamento de cinco funcionarios que participaron en el procedimiento.
Se trata de tres oficiales de Fuerza Pública y dos oficiales de la Policía de Tránsito.
La medida permitirá someter las armas a los análisis correspondientes y determinar, entre otros aspectos, si alguna fue accionada y si existe relación entre estas y los proyectiles o evidencia que pueda recuperarse durante la investigación.
El decomiso de las armas no significa que se haya determinado responsabilidad penal de los funcionarios.
Por ahora, el planteamiento del OIJ es preliminar: existe la presunción investigativa de que durante la persecución pudieron haberse realizado disparos y que estos eventualmente podrían estar relacionados con las heridas encontradas en los dos ocupantes del automóvil.
Será el análisis balístico, la autopsia, las declaraciones, eventuales videos y demás evidencia recopilada lo que permita establecer con precisión la secuencia de los hechos.
OIJ deberá determinar qué ocurrió durante la persecución
La investigación deberá esclarecer varios elementos que todavía permanecen abiertos.
Entre ellos, por qué el vehículo aparentemente evadió el retén, en qué momento se habrían producido los disparos, quién los realizó, cuántos se efectuaron y si las heridas de Baltodano y Torres corresponden efectivamente a las armas de los policías involucrados en la persecución.
También deberá determinarse la dinámica exacta del choque y posterior vuelco.
Por tratarse de una investigación en curso relacionada con una intervención policial y una persona fallecida, cualquier atribución de responsabilidad deberá esperar los resultados de las diligencias del OIJ y las decisiones posteriores del Ministerio Público.
El caso permanece a cargo de los agentes judiciales de Nicoya.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR con ampliación preliminar suministrada por el Organismo de Investigación Judicial de Nicoya sobre los hechos ocurridos la tarde del martes 11 de agosto de 2026. Al momento de preparar esta publicación, la información principal corresponde al reporte oficial suministrado por el OIJ; no se incorporaron versiones no confirmadas sobre quién efectuó los disparos.