Los mecates que anteriormente eran utilizados en actividades de pesca ilegal en el Pacífico Central ahora cumplen una función completamente distinta: proteger la vida silvestre.
El Servicio Nacional de Guardacostas informó sobre la instalación de dos pasos de fauna sobre el puente de la quebrada Bejuco, en el cantón de Parrita, Puntarenas, utilizando cuerdas decomisadas o recuperadas durante operativos contra actividades pesqueras ilícitas.
La iniciativa busca facilitar el desplazamiento seguro de los monos carablanca y otras especies que habitan en la zona, evitando que deban cruzar la carretera y disminuyendo así el riesgo de atropellos.

De la pesca ilegal a la conservación
Las estructuras fueron construidas mediante una alianza entre el Servicio Nacional de Guardacostas, la Comisión de Gestión Arte por la Paz, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y vecinos de la comunidad de Bejuco.
El proyecto aprovecha materiales que anteriormente fueron retirados de actividades ilegales en el mar para darles una nueva utilidad enfocada en la protección de la biodiversidad terrestre.
Según las autoridades, esta reutilización representa un ejemplo de economía circular y demuestra cómo los recursos decomisados pueden convertirse en herramientas para la conservación ambiental.

Pasos de fauna reducirán el riesgo para los monos
Los pasos aéreos permitirán que tropas de monos carablanca se desplacen entre los distintos fragmentos de bosque sin necesidad de bajar al pavimento.
En sectores como Bejuco, la expansión de la infraestructura vial ha fragmentado el hábitat natural de varias especies, obligándolas a cruzar carreteras donde están expuestas a atropellos.
Los puentes de cuerda constituyen una alternativa ampliamente utilizada en Costa Rica para mantener la conectividad entre áreas boscosas y reducir la mortalidad de fauna silvestre.
Aunque el principal beneficiario será el mono carablanca, otras especies arborícolas también podrán utilizar estas estructuras para movilizarse de forma más segura.

Trabajo conjunto por la biodiversidad
Durante la instalación participaron funcionarios del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), institución que colaboró con el montaje de las estructuras.
El Servicio Nacional de Guardacostas destacó que este tipo de iniciativas refleja el compromiso interinstitucional con la protección del ambiente y el aprovechamiento responsable de materiales recuperados durante acciones policiales.
Las autoridades señalaron que proyectos como este permiten transformar elementos vinculados con actividades ilícitas en soluciones concretas para la conservación de los ecosistemas y la protección de la fauna silvestre del país.