La Asamblea Legislativa activó este martes sus protocolos de ciberseguridad luego de detectar un aparente intento de ataque contra sus sistemas informáticos, situación que obligó a suspender temporalmente las redes institucionales mientras se evaluaba el alcance del incidente.
La medida fue confirmada por la presidenta del Congreso, Yara Jiménez Fallas, quien explicó que la información disponible era preliminar y que la decisión de desconectar las redes respondió a una acción preventiva para proteger la infraestructura tecnológica del Poder Legislativo.
Redes fueron suspendidas por protocolo
De acuerdo con Jiménez, la Gerencia de la Asamblea le comunicó de manera preliminar que se trataba de un intento de agresión contra los sistemas informáticos, por lo que se decidió desactivar las redes institucionales para reducir cualquier riesgo de afectación.
“No tengo todavía el informe oficial, entonces no podría brindarles un fundamento técnico expreso y claro”, manifestó la jerarca legislativa al referirse a la situación.
La presidenta aclaró que será el análisis técnico el que determine qué ocurrió realmente y si existió algún acceso no autorizado a los sistemas del Congreso.
Plenario continuó con normalidad
A pesar del incidente, la Presidencia Legislativa propuso mantener la sesión del plenario para evitar la suspensión del trabajo parlamentario.
Jiménez indicó que, aun en escenarios de este tipo, corresponde buscar alternativas que permitan garantizar la continuidad del servicio público mientras se atiende la situación tecnológica.
Por su parte, la diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Abril Gordienko, lamentó el aparente intento de vulneración de los sistemas y solicitó que, en futuras ocasiones, las jefaturas de fracción sean informadas de manera inmediata sobre este tipo de incidentes.
No se reportan afectaciones a la información
Hasta el momento, la Asamblea Legislativa no ha informado que exista evidencia de robo de información, pérdida de datos o afectación a los sistemas institucionales.
Las autoridades únicamente han confirmado que se trató de un aparente intento de ataque, cuya naturaleza aún es objeto de análisis por parte del personal especializado.
Tampoco se ha revelado el tipo de amenaza detectada ni si el incidente estaría relacionado con grupos de ciberdelincuencia o con algún intento específico de intrusión.
Costa Rica mantiene la atención sobre la ciberseguridad
El incidente ocurre en un contexto en el que Costa Rica continúa fortaleciendo sus mecanismos de protección digital, luego de los ciberataques registrados contra instituciones públicas en años anteriores.
Desde entonces, distintas entidades del Estado han reforzado protocolos de respuesta, monitoreo y contingencia para reducir el riesgo de interrupciones en los servicios públicos y proteger la información institucional.
En el caso de la Asamblea Legislativa, las investigaciones buscarán determinar si el intento de ataque logró comprometer algún sistema o si las medidas preventivas evitaron cualquier afectación.
Más allá de si el intento de ataque llegó o no a comprometer información, el hecho demuestra que las instituciones públicas siguen siendo un objetivo para actores que buscan vulnerar infraestructuras críticas.
La rápida suspensión de las redes evidencia que los protocolos de respuesta están diseñados para privilegiar la protección de los sistemas antes que la continuidad tecnológica, una práctica común en materia de ciberseguridad.
Ahora el principal desafío será determinar qué tipo de amenaza enfrentó la Asamblea Legislativa, cómo se originó y si será necesario fortalecer aún más las medidas de protección para evitar futuros incidentes.
Mientras no concluya la investigación técnica, no existe información oficial que permita afirmar que hubo filtración de datos o un acceso exitoso a los sistemas del Congreso.