En el marco del Día Mundial del Perro, la Cruz Roja Costarricense reconoció la labor de los integrantes de su Unidad K-SAR (Canine Search and Rescue), conformada por perros de búsqueda y rescate que, junto a sus guías voluntarios, participan en operaciones para localizar personas con vida durante emergencias.
Actualmente, la institución dispone de nueve binomios, integrados por un rescatista y su perro, quienes trabajan como una sola unidad gracias a un proceso de entrenamiento, confianza y preparación constante.
Especialistas en salvar vidas
Los perros de la Unidad K-SAR están entrenados para intervenir en escenarios de alta complejidad, donde su desarrollado sentido del olfato resulta fundamental para ubicar personas desaparecidas o atrapadas.
Cada binomio mantiene un programa permanente de capacitación y evaluación para conservar los estándares operativos requeridos por la institución y estar disponibles cuando ocurre una emergencia.
Según la Cruz Roja Costarricense, detrás de cada intervención existe un proceso de preparación que demanda incontables horas de práctica, disciplina y fortalecimiento del vínculo entre el guía y su compañero canino.
Entrenamiento constante
Como parte de esa preparación, durante el pasado fin de semana la Unidad K-SAR realizó una jornada de entrenamiento en San Pablo de Heredia, donde los binomios enfrentaron escenarios diseñados para simular situaciones reales de búsqueda y rescate.
Estas prácticas permiten fortalecer técnicas de localización, trabajo en equipo y respuesta en ambientes complejos, con el objetivo de mantener la capacidad operativa de los equipos especializados.
Han participado en importantes emergencias
En los últimos meses, los binomios han sido desplegados en diversas operaciones de búsqueda desarrolladas en el país.
Entre ellas destacan las labores realizadas durante la búsqueda de un menor desaparecido en la Zona de Los Santos, la respuesta tras los deslizamientos registrados en Toro Amarillo y otras emergencias donde su participación ha sido clave para apoyar a los equipos de rescate.
Su trabajo representa un complemento esencial dentro de las operaciones de respuesta, especialmente en lugares donde las condiciones del terreno dificultan la localización de personas.
Más que perros de rescate
La Cruz Roja destacó que estos canes no solo forman parte de la institución, sino que también representan un símbolo del compromiso y la vocación de servicio que caracteriza al voluntariado.
Gracias a su inteligencia, capacidad de aprendizaje, agilidad y extraordinario olfato, se han convertido en aliados indispensables para las labores humanitarias que desarrolla la Benemérita en todo el territorio nacional.
En este Día Mundial del Perro, la institución expresó su agradecimiento tanto a los perros rescatistas como a sus guías, resaltando que cada operativo demuestra que salvar vidas también deja huellas.