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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Costa Rica está dispuesta a recibir apoyo militar estadounidense para combatir el narcotráfico y el crimen organizado, una declaración que vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de una cooperación de mayor alcance entre ambos países en materia de seguridad.
La afirmación de Trump se produce pocos días después de que la presidenta costarricense, Laura Fernández, señalara que una eventual operación terrestre de fuerzas estadounidenses en territorio nacional podría ser beneficiosa para la seguridad del país si estuviera dirigida contra el crimen transnacional, el narcotráfico o el terrorismo.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre la disposición expresada por la mandataria y la existencia de un acuerdo para permitir tropas estadounidenses en Costa Rica.
Fernández aseguró que actualmente no existe ningún plan concreto para una operación de ese tipo y recordó que cualquier eventual despliegue de fuerzas extranjeras tendría que pasar por la Asamblea Legislativa.
¿Qué dijo Laura Fernández?
Las declaraciones de Fernández fueron realizadas en una entrevista con Reuters publicada el 4 de setiembre.
Consultada directamente sobre la posibilidad de que fuerzas estadounidenses realizaran operaciones terrestres en territorio costarricense, la presidenta respondió que sería beneficioso para la seguridad nacional si se tratara de perseguir un objetivo común contra el crimen transnacional, el narcotráfico transnacional o el terrorismo.
La mandataria, no obstante, puso límites claros a esa posibilidad.
Fernández explicó que no había ningún plan en marcha con Washington y que una eventual operación necesitaría la aprobación del Congreso costarricense.
La posición de la presidenta representa una apertura hacia una cooperación de seguridad más amplia, pero no constituye por sí misma una autorización para el ingreso de tropas estadounidenses.
Costa Rica no tiene un ejército
Cualquier eventual operación militar estadounidense en territorio costarricense tendría además una particularidad constitucional.
Costa Rica abolió su ejército en 1948 y el artículo 12 de la Constitución Política establece que el país no tendrá ejército como institución permanente.
La autorización para permitir el ingreso de tropas extranjeras corresponde a la Asamblea Legislativa bajo las condiciones establecidas por la Constitución.
De acuerdo con información publicada sobre el tema, una eventual presencia militar extranjera de esta naturaleza requeriría una aprobación legislativa de mayoría calificada.
Por eso, una declaración presidencial o un mensaje publicado por Trump en redes sociales no puede interpretarse como una autorización automática para que militares estadounidenses operen en territorio costarricense.
Costa Rica ya coopera militarmente con Estados Unidos
Aunque el eventual ingreso de fuerzas terrestres estadounidenses sería un cambio significativo, Costa Rica y Estados Unidos mantienen desde hace años mecanismos de cooperación en seguridad y lucha contra el narcotráfico.
Uno de los principales componentes corresponde a las operaciones marítimas contra el tráfico de drogas.
Costa Rica también forma parte de la iniciativa conocida como Escudo de las Américas, impulsada por Trump como una coalición regional para combatir organizaciones criminales y carteles de la droga.
La participación costarricense en estos mecanismos no significa que el país haya autorizado una presencia permanente de tropas terrestres estadounidenses.
La cooperación existente se ha desarrollado principalmente mediante operaciones marítimas, intercambio de información y coordinación entre autoridades.
El debate cambió de dimensión
La discusión actual adquiere mayor relevancia porque la administración Trump ha incrementado su presión para que los países latinoamericanos profundicen la cooperación contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Este martes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, inició una gira por Colombia, Ecuador y Perú enfocada, entre otros asuntos, en fortalecer la cooperación regional contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Estados Unidos también ha incrementado sus operaciones contra estructuras vinculadas al tráfico de drogas en aguas del Caribe y el Pacífico, una política que ha generado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza y sus implicaciones jurídicas.
En ese contexto, la disposición expresada por Fernández coloca a Costa Rica dentro de una discusión regional mucho más amplia sobre hasta dónde debe llegar la cooperación militar con Washington.
No existe actualmente una autorización para tropas estadounidenses
Pese a las declaraciones de Trump y Fernández, no existe información que permita afirmar que Estados Unidos vaya a desplegar tropas terrestres en Costa Rica de manera inminente.
La propia presidenta ha dicho que no hay un plan concreto y que cualquier iniciativa de ese tipo necesitaría pasar por el Poder Legislativo.
Esta diferencia resulta fundamental.
Costa Rica puede ampliar su cooperación con Estados Unidos contra el narcotráfico sin que eso implique necesariamente establecer bases militares, permitir operaciones de combate o autorizar una presencia permanente de tropas extranjeras.
Cada una de esas posibilidades tendría implicaciones jurídicas y políticas diferentes.
Un tema que podría generar debate en la Asamblea
Si el Gobierno llegara a plantear formalmente una operación terrestre de fuerzas estadounidenses, el asunto tendría que trasladarse al Congreso.
Esto abriría un debate nacional sobre seguridad, soberanía, cooperación internacional y los límites constitucionales de la presencia de fuerzas extranjeras.
La discusión también tendría como telón de fondo el incremento de la violencia relacionada con el crimen organizado y el narcotráfico que Costa Rica ha experimentado durante los últimos años.
Fernández ha convertido precisamente la lucha contra el crimen organizado en uno de los principales ejes de su administración y ha defendido una política de mayor cooperación internacional en materia de seguridad.
Por ahora, sin embargo, el escenario sigue siendo hipotético.
Lo confirmado es que Trump sostiene que Costa Rica está dispuesta a recibir apoyo estadounidense para combatir el narcotráfico y que Fernández ha manifestado que una eventual operación terrestre podría beneficiar la seguridad nacional bajo determinadas condiciones.
Lo que no está confirmado es que exista un acuerdo para el ingreso de tropas estadounidenses o que haya una operación terrestre aprobada.
Cualquier paso en esa dirección tendría que superar primero los procedimientos establecidos por la legislación costarricense y, particularmente, la autorización correspondiente de la Asamblea Legislativa.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR.




