Imagen satelital niveles medio-alto GOES sobre seguimiento de masa de aires Sahara. NOAA
Una nueva masa de polvo procedente del desierto del Sahara avanza actualmente sobre el Atlántico tropical y el Caribe, y las condiciones atmosféricas de los próximos días podrían favorecer su desplazamiento hacia Centroamérica, incluyendo Costa Rica.
Las imágenes de vigilancia satelital de NOAA muestran actualmente la presencia de material particulado sahariano sobre el Caribe, mientras servicios meteorológicos de la región ya reportan cielos brumosos y reducción de visibilidad asociada con este fenómeno.
Sin embargo, al momento de esta publicación no existe un pronóstico oficial del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) que permita establecer con precisión el día y la hora en que la concentración de polvo alcanzaría Costa Rica.
La señal regional sí merece seguimiento.
El Departamento Meteorológico de Curazao informó este martes que concentraciones ligeras a moderadas de polvo del Sahara se desplazan sobre la región, provocando cielos brumosos y una reducción de la calidad del aire. El organismo prevé que estas condiciones persistan durante los próximos días.
En otras zonas del Caribe la presencia de polvo también está siendo observada. En San Martín, el pronóstico meteorológico emitido este 8 de setiembre advierte sobre niveles variables de polvo sahariano y condiciones ligeramente brumosas durante los próximos días.
¿Cuándo podría llegar a Costa Rica?
Esta es precisamente la parte que requiere mayor cautela.
El polvo sahariano puede recorrer miles de kilómetros transportado por los vientos de niveles bajos y medios de la atmósfera. Su llegada a Centroamérica depende de la posición y fortaleza de los sistemas de presión, de los vientos alisios y de la humedad disponible.
Actualmente, las condiciones atmosféricas sobre el Caribe favorecen el transporte hacia el oeste.
El IMN señala en su tendencia meteorológica del 7 al 14 de setiembre que durante esta semana aumentará la intensidad de los vientos alisios desde el mar Caribe hacia Costa Rica. El instituto también anticipa una atmósfera con condiciones cambiantes y diferentes patrones de precipitación entre las vertientes.
Esta circulación es relevante porque los vientos alisios constituyen uno de los principales mecanismos que permiten transportar hacia Centroamérica el material particulado proveniente del Sahara.
Por ello, el escenario más razonable es que Costa Rica pueda comenzar a experimentar algún grado de presencia de polvo durante los próximos días, pero la intensidad y el momento exacto dependerán de cómo evolucione la masa de aire.
No sería correcto, por ahora, establecer un día específico como fecha de llegada sin respaldo de un pronóstico oficial del IMN.
Un fenómeno que puede notarse a simple vista
Cuando una masa de polvo sahariano alcanza Centroamérica, sus efectos no necesariamente se manifiestan como una tormenta de polvo.
Las partículas permanecen suspendidas en la atmósfera y pueden producir una apariencia blanquecina o amarillenta del cielo, conocida popularmente como calima.
También puede disminuir la visibilidad de montañas y otros elementos del paisaje a distancia.
En episodios de mayor concentración, el material particulado puede deteriorar temporalmente la calidad del aire.
El efecto también puede observarse indirectamente en el comportamiento del tiempo.
La presencia de aire seco asociado con la capa de aire sahariano puede reducir la humedad disponible y limitar la formación de nubes profundas. En otros países del Caribe, los servicios meteorológicos ya relacionan el ingreso de estas masas de aire con condiciones más secas, cielos brumosos y menor visibilidad.
¿Por qué llama la atención que ocurra en setiembre?
La presencia de polvo sahariano en el Caribe no es extraordinaria.
Cada año, enormes cantidades de partículas minerales son levantadas desde el norte de África y transportadas por los vientos a través del Atlántico.
Lo menos habitual es que incursiones importantes continúen presentándose con la misma frecuencia durante esta época del año.
El pronóstico climático del Caribe para setiembre-noviembre de 2026 señala que las incursiones de aire sahariano tienden a ser menos frecuentes en comparación con otros momentos del año debido a que los vientos alisios suelen disminuir.
El mismo análisis advierte que, cuando ocurren, estas masas de aire pueden contribuir a deteriorar la calidad del aire y reforzar condiciones de calor húmedo en la región.
Por eso, una incursión durante setiembre no debe calificarse automáticamente como “histórica” o “anormal”.
El fenómeno puede ocurrir.
Lo que resulta interesante desde el punto de vista meteorológico es que todavía se presenten pulsos de polvo sahariano capaces de avanzar hacia el Caribe y potencialmente Centroamérica durante una etapa del año en la que normalmente son menos frecuentes.
Costa Rica ya ha recibido episodios similares este año
No sería la primera incursión de polvo sahariano sobre Costa Rica durante 2026.
El IMN reportó en junio la presencia de concentraciones bajas de polvo del Sahara sobre el Caribe y explicó que parte del material podía extenderse hacia América Central debido a la acción de los vientos.
En julio, el instituto también emitió un aviso específico por presencia de polvo del Sahara en el país. En aquella ocasión, el fenómeno coincidió con un aceleramiento de los vientos alisios y una reducción de la humedad atmosférica.
La experiencia más reciente muestra que estos episodios pueden ser perceptibles en Costa Rica sin que necesariamente representen una situación meteorológica peligrosa por sí misma.
El principal interés está en sus efectos sobre la visibilidad, la calidad del aire, la humedad y las condiciones atmosféricas.
El polvo también puede modificar temporalmente las lluvias
Uno de los aspectos menos conocidos es que el polvo sahariano puede influir en la atmósfera además de afectar la calidad del aire.
Las partículas minerales suspendidas pueden contribuir a estabilizar la atmósfera y reducir la disponibilidad de humedad, dificultando en determinados escenarios el desarrollo de nubosidad profunda.
Eso no significa que la presencia de polvo vaya a eliminar las lluvias.
Costa Rica continúa bajo la influencia de otros sistemas meteorológicos, entre ellos ondas tropicales y la Zona de Convergencia Intertropical.
De hecho, el IMN mantiene para esta semana condiciones atmosféricas inestables y prevé el paso de la onda tropical #41 durante este martes, mientras una nueva onda tropical, la #42, podría atravesar el país a comienzos de la próxima semana.
Por eso pueden coexistir ambos fenómenos: una masa de aire con polvo sahariano desplazándose por la región y sistemas tropicales capaces de generar lluvias.
¿Podría aumentar el calor?
Sí, aunque nuevamente debe evitarse una relación demasiado simplista.
El aire asociado con la capa sahariana es seco y cálido. Cuando ingresa a una región puede reducir la humedad y favorecer una sensación de mayor calor, especialmente si simultáneamente disminuye la nubosidad.
Ese comportamiento ya se ha observado durante episodios anteriores registrados en Costa Rica.
En julio, por ejemplo, el IMN relacionó la presencia de polvo sahariano con una disminución de la humedad y condiciones más cálidas en el territorio nacional.
Sin embargo, no significa que el polvo por sí solo vaya a provocar una ola de calor.
Las temperaturas dependerán también de los vientos, la nubosidad, la humedad y otros patrones atmosféricos.
El contexto de El Niño vuelve más interesante el episodio
La llegada de polvo se produce además en un contexto climático particular.
El Pacífico ecuatorial se encuentra bajo condiciones de El Niño, mientras los pronósticos internacionales apuntan a un fortalecimiento considerable del fenómeno durante los próximos meses.
Al mismo tiempo, el IMN prevé para las próximas semanas condiciones de precipitación inferiores a lo normal en el Pacífico, el Valle Central y la Zona Norte Occidental, asociadas principalmente con vientos alisios más fuertes de lo habitual.
Esto no significa que el polvo del Sahara sea causado por El Niño.
Son fenómenos diferentes.
Pero sus efectos atmosféricos pueden coincidir.
Una mayor presencia de aire seco y polvo, junto con vientos alisios acelerados y una señal climática de El Niño, puede contribuir a períodos temporalmente más secos y cálidos en algunas regiones.
Por eso el comportamiento de esta masa de polvo será un elemento más que los meteorólogos deberán vigilar durante los próximos días.
¿Qué debería observar la población?
Si la masa de polvo alcanza Costa Rica con una concentración apreciable, las señales más fáciles de identificar podrían ser cielos con apariencia blanquecina o brumosa, menor visibilidad hacia las montañas y una atmósfera más seca.
Las personas sensibles a la calidad del aire, particularmente quienes presentan problemas respiratorios o alergias, pueden experimentar mayor incomodidad cuando aumentan las concentraciones de material particulado.
No obstante, la magnitud de ese efecto dependerá de la concentración que finalmente alcance el país.
Por ahora, no hay elementos suficientes para hablar de una emergencia por calidad del aire.
La situación debe entenderse como un fenómeno atmosférico en seguimiento.
Una masa que todavía está en movimiento
El elemento más importante en este momento es que la masa de polvo todavía se encuentra en desplazamiento.
Los productos satelitales de NOAA continúan mostrando su presencia sobre el Caribe y permiten seguir su evolución prácticamente en tiempo real.

La trayectoria final dependerá de la circulación atmosférica de los próximos días.
Por ello, la posibilidad de que el polvo alcance Costa Rica es real, pero la intensidad del episodio todavía puede cambiar.
En NAICR estaremos atentos a las actualizaciones del IMN y de los productos satelitales para determinar si la masa efectivamente ingresa al país, qué regiones recibirían las mayores concentraciones y cuánto tiempo permanecería sobre Costa Rica.
Por ahora, el mensaje meteorológico es claro: el polvo sahariano ya está atravesando el Caribe y las condiciones de viento favorecen su desplazamiento hacia Centroamérica, pero todavía no existe una fecha oficial precisa para su llegada a Costa Rica.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR.




