El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) presentó este miércoles 12 de agosto una oposición formal al estudio extraordinario con el que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) pretende ajustar las tarifas eléctricas durante el periodo comprendido entre setiembre y diciembre de 2026.
El ICE sostiene que el incremento carece de motivación suficiente y afectaría directamente a hogares, comercios e industrias de todo el país. Además, recalcó que no fue el Instituto el que solicitó el ajuste tarifario y aseguró que su situación financiera no requiere un incremento de ese tipo. La posición fue divulgada oficialmente por la institución este miércoles.
Sin embargo, el procedimiento de ARESEP efectivamente corresponde a un estudio extraordinario iniciado de oficio, identificado como expediente ET-082-2026, y no a una solicitud tarifaria ordinaria presentada por el ICE. El propio regulador señala que la propuesta busca actualizar las tarifas de generación del ICE y las de distribución y alumbrado público de las empresas distribuidoras para el último cuatrimestre del año.
ICE pide archivar el estudio
En su recurso, el Instituto solicitó a ARESEP archivar o desestimar el procedimiento y trasladar la estimación correspondiente a la liquidación del periodo 2026, conforme a la normativa aplicable.
También pidió realizar una valoración integral sobre la necesidad, oportunidad, razonabilidad y proporcionalidad del ajuste antes de trasladar un mayor costo a los consumidores.
El ICE argumenta que no existe una condición financiera propia que justifique el aumento y advierte sobre el impacto que tendría en los diferentes sectores de consumo.
La posición institucional, sin embargo, entra en discusión con el fundamento utilizado por ARESEP para abrir el expediente: el Regulador no plantea el ajuste como una medida destinada a sanear las finanzas del ICE, sino como una actualización del denominado Costo Variable de Generación (CVG).
¿Por qué ARESEP plantea aumentar las tarifas?
Según la convocatoria oficial, el estudio responde a variaciones en los costos de los combustibles utilizados para generación térmica y en las importaciones netas de electricidad desde el Mercado Eléctrico Regional (MER). Esos elementos forman parte del cálculo del CVG que posteriormente se refleja en las tarifas.
ARESEP explica en su metodología que los ajustes extraordinarios, a diferencia de los ordinarios solicitados por las empresas, pueden tramitarse cuando existen variaciones del entorno económico, situaciones extraordinarias o cuando así lo establece la metodología tarifaria.
El expediente afecta no únicamente la generación del ICE. La propuesta contempla también ajustes en distribución y alumbrado público para las empresas distribuidoras de electricidad, debido al efecto que tiene el costo de la energía comprada al ICE sobre sus propias tarifas.
Regulador había anticipado aumento cercano al 4% este año
Antes de que el ICE presentara su oposición, el regulador general, Erick Bogantes, había anticipado públicamente que las tarifas podrían enfrentar un aumento cercano al 8% en dos etapas, si las condiciones no cambiaban.
Bogantes explicó el pasado 30 de julio que aproximadamente 4% correspondería al último cuatrimestre de 2026 y otro 4% se reflejaría posteriormente, después del 31 de enero de 2027. En ese momento atribuyó el escenario al mayor uso de combustibles para generación térmica y a las importaciones de energía.
El regulador indicó además que los gastos en combustibles habían superado en alrededor de ₡11.000 millones la proyección para 2026 y estimó que sería necesario reconocer al ICE cerca de $24 millones relacionados con el CVG. En aquella ocasión, el presidente ejecutivo del Grupo ICE, Marco Acuña, señaló que la institución no tenía previsto solicitar un ajuste tarifario ordinario.
Esto significa que el porcentaje mencionado públicamente por Bogantes constituye una estimación previa y no debe confundirse con una tarifa definitiva.
Propuesta todavía está en trámite
Otro elemento importante es que el aumento todavía no constituye una fijación tarifaria definitiva.
ARESEP mantiene abierto el proceso de consulta pública del expediente ET-082-2026 y estableció como fecha límite el jueves 13 de agosto para que personas y organizaciones presenten posiciones a favor o en contra del estudio.
Por ello, la oposición presentada por el ICE forma parte del procedimiento que deberá analizar la Intendencia de Energía antes de adoptar una resolución.
La controversia queda ahora en manos de ARESEP, que deberá determinar si mantiene, modifica o descarta el ajuste propuesto y cuál sería finalmente su efecto sobre las facturas eléctricas entre setiembre y diciembre.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR.