El volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca, en el suroeste de Colombia, registró este lunes 10 de agosto una nueva emisión de ceniza y gases que obligó a suspender temporalmente las operaciones aéreas en Popayán, mientras las autoridades mantienen el volcán en estado de alerta Naranja por el incremento de su actividad.
La emisión ocurrió durante una jornada particularmente compleja para Colombia, pocas horas después del terremoto de magnitud 7,4 que afectó distintas regiones del país.
Sin embargo, el Servicio Geológico Colombiano indicó que no existe evidencia de una relación directa entre el terremoto y la actividad observada en el Puracé, por lo que ambos eventos deben considerarse fenómenos independientes.
El Puracé forma parte de la cadena volcánica Los Coconucos y se encuentra aproximadamente a 27 kilómetros al sureste de Popayán. Desde el pasado 1.° de agosto permanece bajo alerta Naranja debido a cambios significativos detectados en varios parámetros de monitoreo.
Ceniza obliga a suspender vuelos en Popayán
La presencia de material volcánico en la atmósfera llevó a la Aeronáutica Civil de Colombia a suspender temporalmente las operaciones en el Aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán.
La autoridad aeronáutica explicó que la medida se adoptó debido a la presencia de ceniza procedente del Puracé reportada por el SGC, ya que este material puede representar un riesgo para las aeronaves.
La situación se suma a las afectaciones que enfrenta este lunes el sistema aeroportuario colombiano tras el terremoto, que también obligó a realizar inspecciones y suspensiones en varias terminales del país.
¿El Puracé entró en erupción?
Aunque algunas publicaciones en redes sociales han descrito la actividad de este lunes como una “erupción”, la información oficial disponible hasta ahora utiliza los términos emisión de ceniza y gases.
El SGC explica que el estado de alerta Naranja significa que existen cambios importantes en la actividad del volcán y que la probabilidad de una erupción considerable es mayor, pero aclara que esto no implica que necesariamente vaya a ocurrir.
Por esa razón, NAICR evita presentar la emisión de este lunes como el inicio confirmado de una nueva erupción mientras el organismo científico colombiano no la clasifique de esa manera.
Actividad aumentó desde finales de julio
La preocupación por el Puracé no comenzó este lunes.
El Servicio Geológico Colombiano detectó desde el 20 de julio un aumento importante en la actividad del sistema volcánico. Entre los cambios se encuentran una mayor energía sísmica bajo el cráter, variaciones en la temperatura de las emisiones y un aumento en la liberación de gases.
Antes del cambio de alerta, las columnas de gas y ceniza llegaron a alcanzar hasta 3.400 metros sobre la cima, mientras las emisiones estimadas de dióxido de azufre alcanzaron hasta 4.200 toneladas por día. El SGC también registró concentraciones de dióxido de carbono en el suelo de 688 partes por millón.
Según el organismo, con excepción de la deformación del terreno, esos parámetros alcanzaron los valores más altos detectados desde que comenzó el monitoreo sistemático del volcán en 1993.
El boletín oficial del domingo 9 de agosto mantenía además señales sísmicas asociadas con el movimiento de fluidos dentro de los conductos volcánicos, a profundidades inferiores a un kilómetro bajo el cráter. Los valores de dióxido de azufre permanecían por encima del promedio y continuaba el aumento del dióxido de carbono detectado en el suelo.
¿Qué zonas están bajo mayor vigilancia?
El mapa de amenaza elaborado por el SGC identifica principalmente a Puracé, Popayán y Sotará, en el Cauca, entre las poblaciones que podrían verse afectadas ante una erupción de mayor magnitud. También existen comunidades indígenas y campesinas dentro del área de influencia del volcán.
Entre los fenómenos posibles se encuentran flujos piroclásticos en sectores próximos al Puracé y lahares —corrientes de lodo formadas por agua y material volcánico— que podrían afectar otras zonas de la región.
El SGC mantiene la recomendación de no acercarse a las zonas altas de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga debido a la posibilidad de que ocurran emisiones súbitas de gases y ceniza.
Uno de los volcanes más activos de Colombia
El Puracé es un estratovolcán de aproximadamente 4.650 metros de altitud y forma parte de la cadena volcánica Los Coconucos.
El Servicio Geológico Colombiano señala que su última erupción de magnitud considerable ocurrió en marzo de 1977, aunque desde entonces se han registrado distintos episodios de inestabilidad, emisiones y cambios en su comportamiento.
La actividad continuará siendo monitoreada las 24 horas por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán.
Por ahora, el nivel de alerta permanece en Naranja y no existe una confirmación oficial de que el evento de este lunes represente el inicio de una erupción de mayor magnitud.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR con información del Servicio Geológico Colombiano (SGC), comunicado oficial del 1.° de agosto sobre el cambio del Puracé a alerta Naranja y datos de monitoreo.