La presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez Fallas, llamó la atención a los diputados que permanecen en sus curules utilizando el teléfono celular mientras se desarrollan votaciones en el Plenario y advirtió que la falta de participación podría incluso tener consecuencias sobre el pago de la dieta correspondiente a la sesión.
El señalamiento se produjo durante la sesión legislativa de este jueves 6 de agosto, cuando Jiménez manifestó su molestia por tener que identificar y llamar reiteradamente a legisladores que se encuentran presentes, pero no registran su voto cuando corresponde.
La presidenta del Congreso comunicó que dejará de hacer llamados individuales para recordarles a los diputados que deben votar.
“No quiero que eso pase”, expresó Jiménez al referirse a una eventual pérdida de la dieta, antes de cuestionar que algunos legisladores permanezcan en sus puestos “viendo el celular y no votando”.
Su mensaje fue dirigido de manera general al Plenario y no se informó que durante esa intervención señalara públicamente a diputados específicos.
“Ya dejé de llamarlos”
Hasta ahora, una práctica visible durante distintas sesiones ha sido que desde la Presidencia del Congreso se llame por nombre a los legisladores cuando está abierta una votación y alguno todavía no ha registrado su decisión.
Jiménez dejó claro que no pretende mantener esa dinámica de manera permanente.
La presidenta señaló que corresponde a cada diputado mantenerse atento al desarrollo de la sesión y ejercer el voto en los asuntos sometidos a decisión del Plenario. Según reportó Diario Extra, Jiménez aseguró que “ya dejé de llamarlos” cuando permanecen sin votar.
La advertencia adquiere relevancia porque una votación legislativa no es únicamente un mecanismo político mediante el cual cada fracción expresa su posición: constituye también uno de los deberes reglamentarios asociados directamente al ejercicio del cargo.
¿Realmente pueden perder la dieta?
NAICR revisó el Reglamento de la Asamblea Legislativa para determinar el fundamento de la advertencia hecha por Jiménez.
El artículo 2 establece entre los deberes de los diputados asistir a las sesiones, dar su voto en los asuntos que se debaten y permanecer en su curul durante las sesiones, salvo que cuenten con autorización para ausentarse.
Además, el artículo 105 regula específicamente el momento de las votaciones. La norma dispone que un diputado que haya participado en la discusión de un asunto no puede retirarse cuando llegue el momento de votar y está obligado a emitir un voto afirmativo o negativo.
El mismo artículo señala que incumplir esa disposición puede acarrear la pérdida de la dieta correspondiente a esa sesión.
Por lo tanto, la referencia realizada por Jiménez sí encuentra respaldo en las reglas internas del Congreso.
Sin embargo, esto no significa que cualquier uso del teléfono celular dentro del Plenario provoque automáticamente la pérdida de la dieta.
Lo relevante jurídicamente es si el diputado incumple sus deberes de presencia y votación en las circunstancias contempladas por el Reglamento.
El celular no está prohibido por sí mismo
El señalamiento de Jiménez tampoco equivale a una prohibición general del uso de teléfonos durante las sesiones.
Los dispositivos son utilizados habitualmente por legisladores y asesores como herramientas de comunicación y trabajo, por ejemplo para revisar documentos, recibir información de las fracciones o mantener coordinación durante la discusión de proyectos.
La crítica de la presidenta legislativa se concentró específicamente en los casos en los que un diputado está presente en su curul, distraído con el teléfono y deja pasar el momento de registrar su voto.
Así, la discusión no gira propiamente alrededor del dispositivo, sino sobre la obligación de mantenerse atento al procedimiento parlamentario.
Presidenta tiene funciones para mantener el orden de la sesión
La Presidencia de la Asamblea Legislativa dirige las sesiones, concede el uso de la palabra, anuncia las votaciones y vela por la aplicación del Reglamento.
Desde el inicio de la legislatura 2026-2030, Jiménez ha desarrollado un estilo de conducción orientado a mantener el avance de las sesiones y exigir que los procedimientos se completen antes de levantar el Plenario.
El nuevo llamado de atención introduce ahora una advertencia adicional: la Presidencia no asumirá como responsabilidad propia recordar individualmente a cada diputado que debe ejercer el voto.
Esto obliga a los 57 legisladores a seguir con mayor atención el desarrollo de cada votación, particularmente durante sesiones extensas en las que pueden conocerse numerosos proyectos, mociones o nombramientos.
Dieta está vinculada con participación en las sesiones
A diferencia de trabajadores que reciben un salario mensual convencional, las personas diputadas reciben dietas asociadas a su participación en sesiones parlamentarias, de acuerdo con las reglas que regulan su remuneración.
Precisamente por eso el Reglamento establece situaciones en las que la ausencia injustificada o el incumplimiento de determinadas obligaciones durante una sesión pueden generar consecuencias económicas.
La normativa también señala que los diputados deben permanecer en sus curules y solicitar autorización a la Presidencia cuando necesiten ausentarse de la sesión.
La intervención de Jiménez funciona entonces como una advertencia preventiva antes de aplicar eventualmente las disposiciones reglamentarias.
Hasta el momento no trascendió que la presidenta haya ordenado rebajar efectivamente una dieta como consecuencia directa del episodio ocurrido este jueves.
Su mensaje, sin embargo, fue claro para el resto del Congreso: estar físicamente dentro del Plenario no sustituye la obligación de prestar atención y votar cuando corresponde.
Esta nota fue elaborada por Gabriel Angulo para NAICR.