Las tarifas eléctricas en Costa Rica podrían aumentar cerca de un 4% durante el último cuatrimestre de 2026 y registrar otro ajuste de magnitud similar al comenzar 2027, para un incremento acumulado aproximado del 8%.
La proyección fue presentada por Eric Bogantes, regulador general de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP), durante el Congreso Nacional de Energía 2026, organizado por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).
Según el informe divulgado por la CICR, el primer aumento se reflejaría en el último cuatrimestre del año, comprendido entre septiembre y diciembre. Posteriormente, las tarifas volverían a ajustarse al iniciar 2027.
Sin embargo, se trata de una estimación y no de una tarifa definitiva. El porcentaje final deberá establecerse mediante el procedimiento técnico y la resolución correspondiente de la ARESEP.
Mayor gasto en combustibles presiona las tarifas
El incremento proyectado se relaciona con el Costo Variable de Generación (CVG), componente que reconoce los gastos en combustibles utilizados por el ICE para producir electricidad mediante plantas térmicas, así como las importaciones y exportaciones efectuadas en el Mercado Eléctrico Regional.
Bogantes explicó que el consumo de combustibles para generación eléctrica ya superó en aproximadamente ₡11.000 millones la proyección realizada para 2026. Ese gasto adicional representaría cerca de $24 millones que deberán reconocerse al ICE mediante las tarifas, de acuerdo con declaraciones recopiladas por Semanario Universidad.
El regulador también indicó que el ajuste extraordinario será sometido al proceso de audiencia pública.
El presidente ejecutivo del ICE, Marco Acuña, reconoció que el balance energético presenta un panorama menos favorable debido al mayor uso de combustibles y a las compras de electricidad necesarias para atender la demanda. No obstante, aclaró que todavía no existe un porcentaje definitivo para 2027.
Aumento revertiría parte de la rebaja vigente
Las tarifas eléctricas comenzaron 2026 con disminuciones de entre un 4,9% y un 16,4%, dependiendo de la empresa distribuidora y del tipo de consumidor.
Según la resolución anunciada por ARESEP en diciembre de 2025, esa reducción estuvo impulsada por un factor de CVG de -7,77%, producto de una menor generación térmica y mayores exportaciones de electricidad durante el periodo analizado.
Bogantes señaló que ese componente favorable finalizará el 31 de enero de 2027, lo cual contribuiría al segundo ajuste proyectado.
El impacto exacto sobre cada recibo todavía no puede calcularse, debido a que las tarifas finales varían según la empresa distribuidora, la categoría del servicio y el consumo mensual de cada abonado.
Por el momento, las personas usuarias continuarán pagando las tarifas vigentes aprobadas para 2026 hasta que la ARESEP emita y publique una nueva resolución.