El Ministerio de Educación Pública (MEP) retomó durante el curso lectivo 2026 la Prueba Nacional de Producción de Texto Escrito en primaria y secundaria, como parte de los cambios introducidos en las Pruebas Nacionales Estandarizadas.
La evaluación fue aplicada a 121.839 estudiantes de último año de centros educativos públicos y privados del país. Los alumnos de primaria realizaron la prueba el miércoles 27 de mayo, mientras que la población de secundaria la presentó el miércoles 3 de junio.
Prueba regresó después de varios años
La producción de texto escrito volvió a evaluarse en primaria después de más de 20 años fuera de las pruebas nacionales. En secundaria, el instrumento regresó tras siete años sin aplicarse.
El MEP justificó la medida en la necesidad de obtener información sobre las capacidades del estudiantado para organizar ideas, desarrollar argumentos, explicar contenidos y comunicar sus conocimientos por escrito.
El ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez, afirmó que el regreso de la evaluación permite fortalecer la capacidad de los estudiantes para “pensar, crear, argumentar y transformar su realidad”.
Primaria redactó un texto expositivo
Más de 66.000 estudiantes de sexto año participaron en la aplicación correspondiente a primaria.
Cada alumno debió elaborar un texto expositivo de 200 palabras, destinado a informar o explicar un tema, en lugar de narrar una historia.
El escrito debía estar compuesto por cuatro párrafos: uno de introducción, dos de desarrollo y uno de conclusión. Los estudiantes dispusieron de 90 minutos y recibieron una hoja adicional para planificar sus ideas o preparar un borrador, cuyo contenido no formó parte de la calificación.
Secundaria elaboró un ensayo argumentativo
En secundaria participaron más de 55.000 estudiantes de undécimo año de colegios académicos y duodécimo año de colegios técnicos, además de las poblaciones equivalentes de otras modalidades educativas.
La prueba solicitó la elaboración de un ensayo argumentativo de 300 palabras sobre un tema social, ambiental, cercano e inclusivo.
El texto debía contener cinco párrafos: uno de introducción, tres de desarrollo y uno de conclusión. Para completar la evaluación, los estudiantes contaron con 120 minutos.
La rúbrica tomó en cuenta la estructura, el desarrollo de las ideas, la argumentación, el vocabulario, la ortografía, la gramática, la puntuación y la legibilidad del escrito.
Escritura representa la mitad de la prueba de Español
La Prueba Nacional Estandarizada de Español quedó conformada por dos componentes: comprensión lectora y producción de texto escrito.
Cada componente representa el 50% de la nota de la prueba nacional de Español. Esto no significa que la redacción equivalga a la mitad de la calificación final del curso.
Las pruebas nacionales sumativas representan el 40% de la nota final de cada asignatura, mientras que el restante 60% corresponde a la nota de presentación obtenida durante el curso lectivo.
La producción de texto escrito se aplica únicamente con propósito sumativo y cuenta con una convocatoria ordinaria anual.
MEP modificó las demás evaluaciones
Como parte de los cambios aplicados en 2026, las pruebas diagnósticas comenzaron a realizarse por asignatura, con el propósito de identificar con mayor precisión las fortalezas y dificultades de cada estudiante.
Las pruebas sumativas incorporaron 60 preguntas por asignatura y cuatro opciones de respuesta en cada ítem, en lugar de tres. Los resultados permiten generar informes individuales y reportes por centro educativo, dirección regional y ámbito nacional.
Los resultados individuales fueron habilitados el 22 de julio, junto con los cuadernillos y el detalle de los aspectos calificados mediante la rúbrica. El MEP programó para el 6 de agosto la publicación definitiva de las notas, después de resolver los recursos de revocatoria.