La Fuerza Pública informó este lunes sobre el decomiso de más de 3.000 unidades de bebidas, entre cervezas y refrescos, que presuntamente serían destinadas a abastecer campamentos vinculados con la minería ilegal en Crucitas, en la zona norte del país.
Los operativos fueron realizados durante el fin de semana en distintos puntos cercanos a la frontera con Nicaragua, como parte de las acciones para debilitar las cadenas de suministro utilizadas por quienes desarrollan actividades mineras ilegales en la región.
Según las autoridades, la mercancía decomisada tendría un valor aproximado de ₡3 millones.

Dos operativos permitieron el decomiso
El primer caso se registró durante un control de carreteras efectuado en la localidad de El Amparo, en el cantón de Los Chiles.
En ese punto, oficiales de la Fuerza Pública interceptaron un vehículo conducido por un ciudadano costarricense que transportaba 2.496 unidades de cerveza.
De acuerdo con el reporte oficial, la carga no contaba con la documentación requerida y, de manera preliminar, se presume que tenía como destino los campamentos de minería ilegal establecidos en Crucitas.
El segundo decomiso ocurrió durante un patrullaje preventivo en las cercanías de Caño El Jardín, próximo a la frontera con Nicaragua.
Al detectar la presencia policial, varias personas abandonaron más de 500 unidades de refrescos gaseosos, las cuales quedaron en poder de las autoridades.

Estrategia busca cortar el abastecimiento
La Fuerza Pública explicó que la lucha contra la minería ilegal no se limita a la captura de sospechosos, sino que también incluye acciones para interrumpir el abastecimiento de alimentos, bebidas, combustible y otros insumos que permiten la permanencia de los campamentos clandestinos.
Las autoridades señalan que buena parte de estos productos ingresa de forma irregular desde Nicaragua, sin cumplir con los controles aduaneros, sanitarios y tributarios exigidos por la legislación costarricense.
Al reducir el acceso a suministros, los cuerpos policiales buscan dificultar la operación logística de quienes permanecen en las zonas de extracción ilegal de oro.
Mercadería quedó a disposición de las autoridades
Tras los decomisos, las bebidas fueron remitidas a las autoridades competentes para continuar con los procedimientos administrativos y legales correspondientes.
El Ministerio de Seguridad Pública indicó que, además de no acreditar el pago de los impuestos respectivos, los productos tampoco contaban con los permisos sanitarios exigidos para su comercialización en Costa Rica.
Crucitas continúa bajo vigilancia
La zona de Crucitas permanece bajo constantes operativos de vigilancia debido a la actividad de minería ilegal que desde hace varios años se desarrolla en el sector.
En los últimos meses, las autoridades han reforzado los controles en carreteras, ríos y pasos fronterizos con el objetivo de impedir tanto el ingreso de personas como el transporte de equipos e insumos destinados a estas actividades.
Los operativos forman parte de una estrategia interinstitucional orientada a combatir los delitos ambientales, el contrabando y otras actividades ilícitas relacionadas con la extracción ilegal de oro en la frontera norte.