Anomalías de temperatura en la superficie del mar. /Tropical TidBits
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico ecuatorial, en una evolución que mantiene bajo observación a los organismos meteorológicos internacionales debido al incremento sostenido de las temperaturas superficiales del océano.
De acuerdo con el gráfico del índice CDAS Niño 3.4, correspondiente a las condiciones de la temperatura superficial del mar en una de las principales regiones utilizadas para monitorear el fenómeno, el valor registrado a las 06:00 UTC del 17 de septiembre de 2026 alcanzó +2,487 °C respecto al promedio climatológico.
El dato coloca al indicador diario prácticamente en el nivel de +2,5 °C, una referencia que permite dimensionar la magnitud del calentamiento que actualmente presenta esta región del Pacífico tropical.
La evolución observada durante las últimas semanas muestra una tendencia predominantemente ascendente. A finales de julio, el índice se encontraba alrededor de +2 °C y posteriormente pasó a valores superiores a +2,2 °C, manteniéndose cerca o por encima de ese nivel durante agosto y septiembre.
Un calentamiento que también ha sido confirmado internacionalmente
La evolución mostrada por el indicador diario coincide con el comportamiento descrito recientemente por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El organismo señaló que el índice Niño 3.4 había pasado de un promedio de +1,5 °C entre mayo y julio a +2,0 °C en julio, mientras que posteriormente los valores semanales aumentaron hasta situarse aproximadamente entre +2,2 °C y +2,6 °C. La OMM indicó que esta evolución constituye una señal de intensificación continua de El Niño.
Por su parte, el Climate Prediction Center (CPC) de la NOAA, en su discusión diagnóstica del 10 de septiembre, informó que El Niño se encontraba fortaleciéndose y señaló una probabilidad superior al 90 % de que el episodio alcanzara una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte 2026-2027. En ese informe, el valor mensual de Niño 3.4 correspondiente a agosto fue de +1,8 °C.
Esta diferencia es relevante: el +2,487 °C mostrado en el gráfico corresponde al índice diario CDAS, mientras que el +1,8 °C informado por NOAA corresponde al valor mensual utilizado en su diagnóstico. Por lo tanto, ambos datos describen el mismo proceso de calentamiento, pero no representan exactamente la misma medición temporal.
Costa Rica también se encuentra bajo vigilancia por la evolución del fenómeno
El fortalecimiento de El Niño tiene especial relevancia para Costa Rica debido a sus posibles efectos sobre los patrones de lluvia y temperatura.
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) había establecido desde principios de 2026 su sistema de alerta temprana SAT-ENOS en estado de “Vigilancia El Niño”, ante la creciente probabilidad de desarrollo del fenómeno durante el segundo semestre del año.
Posteriormente, las proyecciones del IMN señalaron que El Niño podría alcanzar su mayor intensidad hacia finales de 2026.
Los efectos del fenómeno no se manifiestan de la misma manera en todas las regiones del país. En sus pronósticos, el IMN ha señalado escenarios de menor precipitación para sectores del Pacífico, mientras que otras regiones pueden presentar comportamientos diferentes dependiendo de otros factores atmosféricos.
De hecho, para la semana del 14 al 20 de septiembre, el IMN mantiene un escenario variable, con lluvias previstas principalmente en el Caribe, Zona Norte, Pacífico Central y Pacífico Sur, además de la posibilidad de precipitaciones en sectores de Guanacaste durante el fin de semana debido al desplazamiento de ondas tropicales y un incremento de la humedad.
El indicador sigue bajo observación
El valor de +2,487 °C registrado en el gráfico no significa por sí solo que todas las regiones del planeta experimentarán condiciones extremas ni permite determinar de manera aislada cómo será el comportamiento meteorológico de Costa Rica.

Sin embargo, sí constituye una señal de que el calentamiento del Pacífico ecuatorial continúa siendo considerable, en línea con las observaciones y análisis publicados por organismos como la NOAA y la OMM.
La atención estará puesta en la evolución de las temperaturas durante las próximas semanas y en si el calentamiento se mantiene o continúa aumentando. Para Costa Rica, el seguimiento será particularmente importante conforme avance el segundo semestre de 2026 y se acerque el periodo en que los pronósticos internacionales y nacionales prevén la mayor intensidad del episodio.
Esta nota fue elaborada por Luis Artavia para NAICR. Fuentes: NOAA Climate Prediction Center, Organización Meteorológica Mundial e Instituto Meteorológico Nacional de Costa Rica.




