El doctor Anthony Fauci comparece ante el Comité de Asuntos de Seguridad Nacional y Gobierno del Senado, en el Capitolio, el miércoles 29 de julio de 2026, en Washington. (Allison Robbert / Ap Photo/allison Robbert)
Publicaciones difundidas en redes sociales aseguran que el médico Anthony Fauci “admitió” o “reveló” que el COVID-19 salió de un laboratorio en Wuhan, China.
La versión comenzó a circular con fuerza después de que el senador republicano Rand Paul divulgara más de 1.100 páginas de anotaciones de Fauci sobre la pandemia y lo interrogara el 29 de julio ante el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado de Estados Unidos.
Sin embargo, la revisión de la entrada utilizada para sostener esa afirmación, de su contexto completo y de las declaraciones públicas que Fauci dio durante la misma época muestra que no existe tal admisión.
Verificación: engañosa. Fauci escribió que el mercado de mariscos de Huanan pudo haber sido un amplificador y no el punto inicial del brote. En la oración siguiente planteó que el virus había saltado de animales a seres humanos. Sus apuntes registran que la hipótesis de laboratorio fue discutida, pero no concluyen que estuviera demostrada.
La frase viral omite la oración siguiente
La controversia se concentra en una anotación del 26 de enero de 2020. A partir de los datos epidemiológicos y genómicos disponibles en aquel momento, Fauci escribió que las infecciones parecían haberse propagado antes de que China reconociera el nuevo brote.
En ese contexto anotó que “el mercado no fue la fuente, fue el amplificador”. La frase ha sido reproducida de forma aislada para argumentar que el médico conocía un origen de laboratorio.
No obstante, inmediatamente después agregó que, en algún lugar, el virus había saltado “de animales a humanos”. El documento divulgado por la oficina del senador Paul no contiene en ese pasaje una afirmación de que el SARS-CoV-2 procediera del Instituto de Virología de Wuhan ni de otro laboratorio.
La anotación reflejaba la información preliminar conocida en enero de 2020. Un estudio publicado dos días antes en The Lancet había encontrado que 13 de los primeros 41 pacientes hospitalizados no tenían una relación conocida con el mercado, incluido quien entonces era considerado el caso con el inicio de síntomas más temprano.
Eso llevó a varios científicos a considerar que el mercado pudo haber acelerado una transmisión que ya estaba en marcha. No establecía cuál había sido el origen del virus.
No comenzar en el mercado no significa proceder de un laboratorio
La afirmación viral presenta dos posibilidades como si fueran las únicas: que el virus surgiera en el mercado o que escapara de un laboratorio.
En realidad, un virus de origen zoonótico pudo haber pasado de un animal a una persona en otro sitio y llegar posteriormente al mercado, donde las aglomeraciones facilitaron su propagación. Por eso, considerar al mercado un amplificador no descarta por sí mismo la transmisión natural.
La evaluación independiente publicada por la Organización Mundial de la Salud en junio de 2025 hace una distinción similar: concluye que el mercado de Huanan fue importante en la transmisión y amplificación iniciales, pero señala que los datos no permiten determinar de forma concluyente dónde ocurrió el primer salto a seres humanos.
Fauci expresó públicamente una posición semejante
El senador Paul sostiene que las notas privadas contradicen lo que Fauci decía ante el público. No obstante, al menos sobre el papel del mercado, existen declaraciones públicas de 2020 que coinciden con la anotación.
El 17 de febrero de ese año, Fauci dijo en una entrevista con USA Today que lo más probable era una transmisión desde un murciélago hacia un huésped intermedio y luego a una persona. También describió el mercado como un amplificador de algo que pudo haber comenzado antes.
Un análisis de FactCheck.org identificó otras intervenciones tempranas en las que Fauci reconoció que se examinaba la posibilidad de una liberación accidental o deliberada, aunque la consideraba poco probable.
Sus diarios también documentan una conversación del 1.º de febrero de 2020 en la que varios científicos discutieron características del virus que inicialmente les generaron dudas y consideraron necesario estudiar una posible intervención de laboratorio.
Registrar una hipótesis para investigarla no equivale a concluir que era cierta. Las anotaciones muestran incertidumbre y debate durante las primeras semanas de una emergencia causada por un virus nuevo; no aportan una prueba directa del origen de la pandemia.
Fauci guardó silencio en la audiencia del Senado
Fauci compareció el 29 de julio ante el Senado, pero invocó repetidamente la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense y rechazó responder más de 100 preguntas para evitar una posible autoincriminación.
El exfuncionario dijo que actuó por recomendación de sus abogados y acusó a Paul de mantener una campaña para enviarlo a prisión. El senador, por su parte, sostiene que Fauci engañó al Congreso y al público sobre investigaciones financiadas por Estados Unidos.
La decisión de no contestar dejó sin respuesta las preguntas planteadas durante la audiencia oficial, pero tampoco constituye una confesión ni demuestra que el virus saliera de un laboratorio. Durante esa comparecencia Fauci no hizo la revelación que le atribuyen algunas publicaciones.
El origen del COVID-19 continúa sin una respuesta definitiva
La OMS concluyó en 2025 que el origen zoonótico es la hipótesis mejor respaldada por la evidencia científica publicada. Aun así, mantiene abierta la posibilidad de un incidente de laboratorio porque China no ha entregado todos los registros de salud del personal, datos iniciales y documentos de bioseguridad solicitados.
El organismo fue igualmente preciso al señalar que un accidente de laboratorio no puede demostrarse ni descartarse con la información disponible. Además, no encontró evidencia científica que respalde la manipulación deliberada del virus.
La comunidad de inteligencia de Estados Unidos también permanece dividida. La CIA, el FBI y el Departamento de Energía se han inclinado por un origen relacionado con una investigación, con distintos niveles de confianza; otras agencias favorecen la transmisión natural o no han adoptado una conclusión. La CIA calificó su propia evaluación como de baja confianza y mantuvo ambos escenarios como plausibles.
Una fuga accidental, si llegara a comprobarse, tampoco significaría automáticamente que el virus fue fabricado como arma biológica o diseñado genéticamente. Son afirmaciones diferentes que requieren evidencias distintas.
Por tanto, es correcto decir que los diarios revelan debates internos y que Fauci consideró la hipótesis de laboratorio entre las posibilidades que debían revisarse. No es correcto afirmar que confesó, demostró o reveló que el COVID-19 salió de un laboratorio. El origen exacto del SARS-CoV-2 continúa sin resolverse.
Fuentes consultadas:
- Diario de Anthony Fauci divulgado por el senador Rand Paul
- Registro oficial de la audiencia del Senado
- Análisis de la entrada y comparación con declaraciones públicas
- Cobertura de la audiencia y posiciones de las agencias estadounidenses
- Evaluación independiente de la OMS