Fotografía con fines ilustrativos
La influencia de la tormenta tropical Cristina sobre Costa Rica comenzó a disminuir este miércoles 10 de junio; sin embargo, 27 personas todavía permanecían en alojamientos temporales debido a las inundaciones y al fuerte oleaje registrados durante los días anteriores.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) informó que las lluvias del martes 9 de junio no ocasionaron una cantidad significativa de nuevos incidentes.
De las personas que continuaban albergadas, 18 se encontraban en Quepos y nueve en Matina. Entretanto, las autoridades confirmaron el cierre del alojamiento temporal que había sido habilitado en La Cruz, Guanacaste.
Oleaje e inundaciones motivaron evacuaciones
En Quepos, la CNE habilitó el salón comunal de Bellavista para atender a pescadores puntarenenses afectados por el mar picado. Con apoyo del sector privado, las embarcaciones fueron resguardadas antes de que sus ocupantes fueran trasladados al alojamiento.
En Matina, las inundaciones afectaron viviendas y comunidades como San Miguel, Los Berros y La Esperanza. Ante esta situación, las autoridades habilitaron un albergue en el gimnasio de Batán.
Los equipos de emergencia también efectuaron inspecciones de campo en la región Caribe para determinar las necesidades de las familias afectadas y coordinar la entrega de alimentos.
En La Cruz, varias personas habían sido evacuadas de Puerto Soley debido al fuerte oleaje. Algunas se trasladaron a viviendas de familiares y otras fueron atendidas inicialmente en la Casa de la Cultura. Para el miércoles, este alojamiento ya había sido cerrado.
Lluvias disminuirían gradualmente
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) explicó que Cristina se encontraba frente a las costas de El Salvador y se desplazaba lentamente hacia el noroeste, por lo que Costa Rica entraría gradualmente en una transición hacia las condiciones habituales de la época lluviosa.
Pese a la mejoría, todavía se esperaban aguaceros y tormentas eléctricas aisladas en el Caribe, la Zona Norte y el Pacífico Norte. En el Valle Central y el Pacífico Central podían presentarse lluvias dispersas.
El IMN pidió mantener precaución en la península de Nicoya, el Pacífico Sur y las zonas montañosas del Caribe y la Zona Norte, debido a la saturación de los suelos y al riesgo de inundaciones o deslizamientos.