La Policía Penitenciaria retiró 129,19 toneladas de basura, escombros y objetos acumulados en distintos centros penales del país durante un operativo nacional desarrollado entre el 2 y el 22 de junio.
La intervención fue impulsada por el Ministerio de Justicia y Paz con el propósito de recuperar espacios dentro de los establecimientos penitenciarios, mejorar las condiciones de convivencia y reforzar el orden y el control institucional.
Para dimensionar el volumen de material retirado, las autoridades señalaron que la cifra equivale aproximadamente a la carga de 32 vagonetas con capacidad para cuatro toneladas cada una.
Retiraron muebles, recipientes y bebidas artesanales
Entre los artículos encontrados y removidos durante las jornadas figuran sillas, bancos, mesas, baldes, estañones, plantas y otros objetos que ocupaban espacios dentro de las cárceles.
También fueron localizadas botellas que contenían un líquido conocido como “chicha”, nombre utilizado para referirse a bebidas artesanales que pueden producirse mediante procesos de fermentación.
De acuerdo con las autoridades penitenciarias, la acumulación de estos materiales dificultaba el adecuado aprovechamiento de las instalaciones y podía afectar las condiciones de orden, higiene y seguridad dentro de los centros.

La Reforma concentró la mayor cantidad
El Centro de Atención Institucional Jorge Arturo Montero Castro, conocido como La Reforma, fue el establecimiento donde se retiró la mayor cantidad de material.
Solo en ese centro penitenciario fueron extraídas 120 toneladas, equivalentes a cerca del 93% del total reportado durante el operativo nacional.
Las restantes 9,19 toneladas correspondieron a intervenciones efectuadas en otros establecimientos penitenciarios del país.
Operativos continuarán
El Ministerio de Justicia y Paz indicó que este tipo de trabajos continuará desarrollándose en otras cárceles como parte de una estrategia permanente para recuperar espacios, mejorar las condiciones internas y fortalecer la disciplina dentro del sistema penitenciario.
Las autoridades sostienen que estas jornadas también permiten identificar objetos innecesarios o no autorizados, liberar áreas ocupadas y mantener un mayor control sobre las condiciones en que permanecen las personas privadas de libertad.