La Policía Profesional de Migración deportó este martes a 26 personas extranjeras que se encontraban en condición migratoria irregular en Costa Rica, 19 de las cuales fueron identificadas por las autoridades con perfil criminal.
La operación se realizó mediante un vuelo chárter que partió del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y cubre una ruta desde Costa Rica hacia Colombia y Ecuador.
Según informó la Dirección General de Migración y Extranjería, la medida forma parte de las acciones dirigidas a fortalecer la seguridad nacional, el orden público y el cumplimiento de la legislación migratoria.

Colombianos habían cumplido condenas
Entre las personas deportadas se encuentran 17 ciudadanos colombianos que habían sido condenados en Costa Rica por delitos como distribución de cocaína, venta de drogas, tentativa de homicidio, transporte de combustible y tráfico internacional de drogas.
Estas personas ya habían cumplido las sentencias impuestas por los tribunales costarricenses y posteriormente quedaron sujetas al proceso de deportación.
Migración indicó que uno de los ciudadanos incluidos en el grupo ya había sido deportado anteriormente del país.
Aunque la institución señaló que 19 de las 26 personas tenían perfil criminal, el comunicado únicamente detalló los antecedentes atribuidos al grupo de 17 ciudadanos colombianos.

Nueve ecuatorianos estaban en condición irregular
El vuelo también trasladó a nueve ciudadanos ecuatorianos que fueron detectados en condición migratoria irregular.
De acuerdo con las autoridades, estas personas formaban parte del flujo migratorio que se desplazaba de sur a norte con la intención de continuar su recorrido hacia Estados Unidos.
El comunicado no les atribuye la comisión de delitos en Costa Rica, sino una permanencia irregular en el territorio nacional.
Operativo recibió apoyo de Estados Unidos
La deportación fue posible mediante recursos, asesoría técnica y apoyo logístico proporcionado por el Gobierno de Estados Unidos.
Las autoridades costarricenses indicaron que este tipo de coordinación busca facilitar el traslado de personas que no pueden permanecer legalmente en el país y reforzar los controles migratorios.
La Policía Profesional de Migración mantendrá los procedimientos de identificación, detención y deportación de personas extranjeras que incumplan la normativa migratoria o que, tras cumplir condenas judiciales, deban abandonar el territorio costarricense.