El Ministerio de Salud confirmó este jueves 9 de julio dos casos de viruela símica, también conocida como mpox, en Costa Rica, lo que llevó a las autoridades a activar los protocolos de vigilancia epidemiológica y seguimiento de contactos.
Los diagnósticos fueron confirmados por el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (INCIENSA).
Los pacientes son dos hombres, con edades comprendidas entre los 25 y 55 años, residentes de la provincia de San José.
Hasta el momento, las autoridades no han informado si ambos casos tienen relación entre sí, si corresponden a contagios ocurridos dentro o fuera del país ni cuál es la condición clínica de los pacientes.
Tampoco se ha detallado el momento en que iniciaron los síntomas, la cantidad de personas que pudieron estar expuestas o la variante del virus identificada.
Tres instituciones investigan los contagios
Tras recibir los resultados positivos, se activó un grupo técnico interinstitucional integrado por el Ministerio de Salud, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el INCIENSA.
Los equipos deberán reconstruir los posibles contactos de cada paciente, establecer los lugares donde pudieron producirse las exposiciones y aplicar medidas para reducir el riesgo de nuevas transmisiones.
El rastreo de contactos permite identificar a personas que tuvieron contacto físico estrecho con los pacientes durante el periodo en que pudieron transmitir el virus.
La confirmación de dos casos, por sí sola, no significa que exista un brote generalizado en Costa Rica. Para determinar el alcance de la situación será necesario completar la investigación epidemiológica y conocer si aparecen contagios relacionados.
El Ministerio de Salud indicó que divulgará nuevas actualizaciones conforme avance el análisis.
¿Cómo se transmite la viruela símica?
La mpox se transmite principalmente mediante contacto físico estrecho con una persona infectada.
El contagio puede producirse por contacto directo con lesiones en la piel, fluidos corporales o secreciones respiratorias durante una interacción cercana y prolongada.
También puede ocurrir al compartir objetos contaminados, entre ellos ropa, toallas, sábanas y otros artículos personales utilizados por una persona enferma.
El contacto sexual representa una de las formas en las que puede transmitirse el virus debido a la cercanía física, pero la mpox no afecta exclusivamente a una población determinada: cualquier persona expuesta puede infectarse.
Por esta razón, las autoridades recomiendan evitar el contacto físico cercano con personas que presenten lesiones sospechosas y no compartir artículos personales.
Lesiones en la piel son el principal signo de alerta
El síntoma más característico es la aparición de lesiones similares a granos o ampollas.
Estas pueden surgir en cualquier zona del cuerpo, aunque son frecuentes en la región genital o perianal, la boca, el rostro, las manos y los pies.
La enfermedad también puede provocar fiebre, inflamación de los ganglios, dolor de cabeza, dolores musculares, cansancio y malestar general.
Los síntomas pueden comenzar dentro de los 21 días posteriores a la exposición y, normalmente, permanecen entre dos y cuatro semanas.
La mayoría de las personas se recupera, pero algunos pacientes pueden desarrollar complicaciones, especialmente quienes presentan sistemas inmunitarios debilitados, determinadas enfermedades de fondo, embarazo o edades tempranas.
Quienes detecten lesiones compatibles o hayan tenido contacto estrecho con una persona diagnosticada deben acudir a un centro de salud y reducir el contacto con otras personas hasta recibir valoración médica.
La enfermedad ya había circulado en Costa Rica
La mpox no es una enfermedad nueva para el país. Costa Rica confirmó sus primeros casos en 2022, durante el brote internacional que se extendió por diferentes continentes.
Para mayo de 2023, el país acumulaba 221 diagnósticos confirmados desde el inicio de la vigilancia, aunque posteriormente la notificación mostró una disminución.
La detección de los dos casos actuales ocurre en un contexto en el que el virus continúa circulando internacionalmente.
La Organización Panamericana de la Salud reportó que, hasta finales de abril de 2026, diez países de América habían comunicado 964 casos y una muerte durante el año.
La vigilancia regional se mantiene debido a la circulación simultánea de distintas variantes del virus y a la posibilidad de casos relacionados con viajes o cadenas locales de transmisión.
Recomendaciones para reducir el riesgo
El Ministerio de Salud recomendó evitar el contacto físico y sexual con personas que tengan lesiones compatibles o un diagnóstico confirmado.
También pidió no compartir toallas, ropa de cama, utensilios u otros objetos personales y mantener una higiene frecuente de manos.
La principal recomendación es consultar oportunamente ante la aparición de lesiones, fiebre, inflamación de ganglios u otros síntomas compatibles, especialmente cuando exista el antecedente de contacto cercano con una persona enferma.