Los restaurantes del cantón central de San José podrían enfrentar nuevas restricciones para ofrecer música en vivo, presentaciones de DJ, karaoke y otras actividades culturales, según un proyecto de reglamento impulsado por la Municipalidad.
La propuesta no elimina completamente estas actividades, pero establece que solo podrán funcionar como un servicio complementario de la actividad gastronómica y sin convertirse en eventos bailables.
Esto significa que un restaurante podría contratar músicos, un DJ o realizar un karaoke, pero no permitir que las personas asistentes utilicen el espacio para bailar.
El incumplimiento podría provocar la clausura inmediata del establecimiento por un periodo mínimo de 24 horas, una de las disposiciones que ha generado mayor preocupación entre algunos integrantes del Concejo Municipal y representantes del sector comercial.
Bailes, “cover” y consumo mínimo quedarían prohibidos
El artículo 14 del proyecto define las actividades permitidas según el tipo de establecimiento.
En el caso de los restaurantes, el texto permitiría música en vivo, DJ, karaoke y eventos culturales siempre que mantengan un carácter secundario frente al servicio de alimentación.
La propuesta también impediría:
- Las actividades bailables.
- El cobro de entrada o “cover”.
- El consumo mínimo obligatorio.
- Las reservaciones obligatorias como condición para ingresar.
El objetivo sería evitar que locales inscritos y autorizados como restaurantes operen en la práctica como bares, discotecas o salones de baile sin contar con la licencia correspondiente.
Sin embargo, quienes cuestionan el proyecto consideran que la Municipalidad estaría imponiendo restricciones difíciles de controlar. Uno de los escenarios planteados es que el comercio pueda exponerse a una sanción porque algunos clientes decidan levantarse de sus mesas y bailar durante una presentación.
Reglamento incluye 98 artículos
La iniciativa consta de 51 páginas y 98 artículos, en los que se establecen siete categorías de licencias para espectáculos públicos.
El documento regula requisitos administrativos, horarios, niveles de ruido, aforos, modalidades de espectáculos y condiciones para desarrollar eventos masivos en espacios públicos.
También establece diferencias entre el horario diurno, comprendido entre las 6:00 a. m. y las 7:59 p. m., y el nocturno, que se extiende desde las 8:00 p. m. hasta las 5:59 a. m.
Los límites de ruido dependerían del tipo de actividad y de la zona donde se encuentre el establecimiento.
En sectores clasificados como mixtos, residenciales y comerciales, entre ellos Barrio Escalante, el límite señalado sería de 70 decibeles durante el día y 40 decibeles durante la noche.
Asimismo, algunas actividades culturales y espectáculos tendrían que finalizar a las 10:00 p. m.
Eventos gratuitos también tendrían limitaciones
Otro de los puntos cuestionados contempla que determinadas actividades gratuitas solo puedan realizarse una vez al mes y estén relacionadas con efemérides nacionales.
Esta disposición podría alcanzar recitales, lecturas de poesía, conciertos pequeños y otras presentaciones culturales independientes.
Los críticos sostienen que la frecuencia y el contenido de estos eventos no deberían limitarse cuando no existan problemas de ruido, seguridad, aforo o afectación a terceros.
También advierten que algunos conceptos incorporados en el proyecto, como “moral”, “buenas costumbres”, “oportunidad” o “conveniencia”, podrían conceder un amplio margen de interpretación a la administración municipal.
Municipalidad busca cerrar vacíos
Quienes respaldan el reglamento sostienen que la normativa actual, que data de 2001, resulta insuficiente para fiscalizar las nuevas modalidades de entretenimiento que se desarrollan en comercios y espacios públicos.
La Municipalidad pretende cerrar vacíos utilizados por algunos establecimientos que, aunque operan con una patente de restaurante, desarrollan actividades más cercanas a las de un bar o una discoteca.
La propuesta también busca responder a denuncias de vecinos relacionadas con ruido, alteraciones al orden público y actividades nocturnas en zonas donde conviven viviendas y comercios.
Uno de los defensores del texto considera razonable que los espectáculos concluyan a las 10:00 p. m. en zonas mixtas, aunque reconoció que la Municipalidad necesitaría más sonómetros y capacidad de inspección para hacer cumplir las reglas.
Sector comercial advierte impacto económico
La discusión no es nueva. Representantes de bares, restaurantes, músicos y DJ han señalado en ocasiones anteriores que una parte importante de las presentaciones artísticas se realiza en establecimientos con patente de restaurante.
Para estos sectores, limitar la música, el karaoke y las actividades bailables podría reducir ingresos, afectar la contratación de artistas nacionales y disminuir las opciones de entretenimiento nocturno en la capital.
El debate también incluye una diferencia fundamental entre regular el ruido y prohibir determinados comportamientos dentro de los establecimientos.
Mientras la Municipalidad argumenta que debe proteger la convivencia vecinal y asegurar que cada negocio respete su licencia, los opositores consideran que algunas medidas podrían ser desproporcionadas y afectar la libertad de comercio.
Propuesta todavía no está vigente
El proyecto recibió una aprobación inicial en el Concejo Municipal, pero todavía debe completar el trámite de aprobación definitiva.
Posteriormente deberá publicarse en el diario oficial La Gaceta para abrir el periodo de consulta pública, durante el cual personas, comercios y organizaciones podrán presentar observaciones.
Por lo tanto, los restaurantes de San José no están actualmente sujetos a las nuevas prohibiciones contenidas en el proyecto.
La redacción podría cambiar antes de su entrada en vigor, especialmente ante los cuestionamientos jurídicos, comerciales y culturales que ya generó la propuesta.