Una rápida coordinación entre el Servicio Nacional de Guardacostas y la Cruz Roja Costarricense permitió evacuar de emergencia a un pescador que presentó aparentes síntomas de un derrame cerebral mientras se encontraba a bordo de una embarcación en aguas del Pacífico costarricense.
La emergencia se registró frente a Cabo Blanco, en el Golfo de Nicoya, donde el tripulante permanecía a bordo de una embarcación pesquera cuando comenzó a experimentar problemas de movilidad que hicieron presumir una posible emergencia neurológica.

Emergencia fue reportada desde altamar
El Servicio Nacional de Guardacostas informó que la alerta fue recibida mientras la embarcación pesquera Capitán Anthony, matrícula P-10572, navegaba aproximadamente a cuatro millas náuticas de Cabo Blanco con rumbo hacia Puntarenas.
De inmediato se movilizó la embarcación oficial GC 33-1 para localizar la nave y brindar asistencia al tripulante afectado.
Según el reporte inicial, el pescador presentaba ausencia de movilidad en los brazos y hombros, síntomas que hacían sospechar de un posible derrame cerebral.

Paramédico abordó lancha del Guardacostas
Mientras la unidad marítima se dirigía al sitio, el Servicio Nacional de Guardacostas coordinó con la Cruz Roja Costarricense el traslado de un paramédico hasta el muelle turístico de Puntarenas.
El socorrista abordó posteriormente la embarcación del Guardacostas para brindar atención prehospitalaria durante el recorrido de regreso.
Una vez localizada la embarcación pesquera, los oficiales trasladaron al paciente, identificado con el apellido Reyes, hacia la lancha oficial.
Durante todo el desplazamiento, el hombre permaneció bajo vigilancia médica mientras recibía la atención necesaria para estabilizar su condición.

Trasladado a un centro médico
Al llegar al muelle turístico de Puntarenas, el pescador fue entregado al personal de la Cruz Roja Costarricense.
Posteriormente fue trasladado a un centro médico para recibir valoración especializada y determinar el origen de los síntomas que presentó durante la faena de pesca.
Las autoridades no informaron su edad ni su estado de salud posterior al ingreso al hospital.

Minutos pueden marcar la diferencia
Las autoridades recordaron que en emergencias neurológicas, como un accidente cerebrovascular o derrame cerebral, la atención oportuna puede ser determinante para reducir el riesgo de secuelas permanentes.
Por ello, la coordinación entre los cuerpos de emergencia resulta fundamental cuando este tipo de incidentes ocurre mar adentro, donde el acceso a servicios médicos especializados puede demorarse si no existe una respuesta inmediata.
La operación permitió que el paciente recibiera asistencia médica desde el momento en que fue evacuado de la embarcación, antes de su traslado definitivo al centro hospitalario.