El SENASA reforzó la vigilancia epidemiológica en Quepos y aclaró que no existen casos reportados en aves domésticas ni afectaciones para las exportaciones avícolas.
El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) confirmó la detección de un caso de influenza aviar de alta patogenicidad tipo H5 en un ave silvestre marina localizada en Manuel Antonio, cantón de Quepos.
El resultado positivo corresponde a un piquero patiazul, cuyo nombre científico es Sula nebouxii. Tras conocerse el diagnóstico, las autoridades activaron los protocolos sanitarios y reforzaron la vigilancia epidemiológica en la zona.
El SENASA aclaró que el hallazgo no modifica el estatus sanitario de Costa Rica ni afecta las exportaciones nacionales de productos avícolas, debido a que el virus fue identificado en fauna silvestre y, hasta el momento, no se han reportado casos en aves domésticas o explotaciones comerciales.
Productos avícolas continúan siendo seguros
Las autoridades reiteraron que el consumo de carne de pollo, pavo, huevos y otros productos derivados de aves continúa siendo seguro para la población.
La influenza aviar afecta principalmente a las aves y la posibilidad de transmisión a las personas se relaciona principalmente con el contacto directo o indirecto con animales infectados, enfermos o muertos y con superficies contaminadas.
Por ese motivo, la población no debe tocar, trasladar ni intentar rescatar aves silvestres que presenten comportamientos inusuales, signos de enfermedad o que sean encontradas muertas.
Refuerzan vigilancia en Manuel Antonio
Luego de la confirmación, el SENASA inició labores de monitoreo en coordinación con el Ministerio de Salud, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y otras instituciones relacionadas con la protección de la fauna y la vigilancia sanitaria.
El objetivo es identificar oportunamente otros posibles casos, reducir el contacto entre aves silvestres y domésticas y prevenir una eventual propagación hacia establecimientos de producción avícola.
A las personas que mantienen gallinas, patos, pavos u otras aves de traspatio se les recomienda reforzar las medidas de bioseguridad, proteger el alimento y el agua y evitar que los animales tengan contacto con aves silvestres.
Costa Rica ya había detectado casos de influenza aviar en fauna silvestre durante 2023, lo que llevó a las autoridades a establecer medidas de vigilancia, control sanitario y coordinación interinstitucional.
El SENASA pidió reportar inmediatamente cualquier ave enferma o muerta ante la oficina veterinaria oficial más cercana y evitar su manipulación hasta que personal capacitado pueda realizar la valoración correspondiente.