FOTO: CNE
Comunidades ubicadas en las cercanías del volcán Poás participaron esta semana en una serie de capacitaciones impartidas por especialistas japoneses, como parte de un esfuerzo de cooperación internacional orientado a fortalecer la preparación ante una eventual actividad eruptiva.
La iniciativa se desarrolló en el marco del programa Maestros del Volcán, un proyecto que busca fortalecer las capacidades de las comunidades expuestas a amenazas volcánicas mediante procesos de formación, intercambio de conocimientos y evaluación territorial.
Durante su visita al país, los expertos realizaron diversas actividades junto a integrantes de las denominadas Comunidades Pellizcadas de Naranjo, Alajuela, Poás, Zarcero y Grecia, así como con guardaparques de los parques nacionales Rincón de la Vieja, Irazú, Turrialba, Arenal y Poás.

Como parte del proceso de capacitación se llevaron a cabo giras de campo y diagnósticos territoriales en sectores como Vara Blanca, Laguna Hule, Laguna de Río Cuarto y Bajos del Toro, zonas que presentan características relevantes para el análisis de amenazas naturales y gestión del riesgo.
Los participantes también recibieron formación en gestión del riesgo volcánico y ecoturismo, con énfasis en la convivencia segura entre las actividades turísticas y los entornos volcánicos activos. Además, se desarrolló una sesión práctica enfocada en educación ambiental y aplicación de conocimientos en campo, mediante recorridos técnicos y experimentos relacionados con el riesgo volcánico.
Como parte de la agenda, los especialistas japoneses realizaron una visita de cortesía a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), donde sostuvieron un encuentro con el presidente ejecutivo de la institución, Alejandro Picado. Durante la reunión, destacaron la organización que posee Costa Rica para la atención de emergencias mediante los Comités de Emergencias y señalaron que el fortalecimiento de las comunidades constituye un elemento clave para la gestión integral del riesgo.
Según la CNE, el programa Maestros del Volcán se desarrolla en Costa Rica desde hace dos años y tiene como objetivo fortalecer las capacidades de preparación y respuesta de las comunidades ubicadas en zonas de influencia volcánica, promoviendo una cultura de prevención y resiliencia ante posibles emergencias.
