Un severo temporal de lluvias torrenciales y fuertes vientos azotó la costa este de los Estados Unidos, provocando inundaciones súbitas que alteraron por completo la rutina de miles de habitantes en los estados de Nueva York y Nueva Jersey. Los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj para intentar restablecer la normalidad en las zonas más afectadas.
Principales afectaciones y daños a la infraestructura:
Colapso vial: Las inundaciones obligaron al cierre total de rutas clave, como la Long Island Expressway a la altura de Queens, lo que generó severos embotellamientos y paralizó la movilidad regional durante varias horas.
Cortes de energía y destrozos: En Nueva Jersey, la combinación de vientos y saturación de suelos provocó la caída de tendido eléctrico y árboles, bloqueando caminos vecinales y dejando a numerosas comunidades sin electricidad.
Suspensión de actividades: Múltiples centros educativos reportaron filtraciones severas de agua en sus instalaciones, lo que forzó la cancelación de clases, entrenamientos deportivos y actividades extracurriculares.
Testimonios y proyecciones meteorológicas
Residentes de localidades como Queens describieron la rapidez con la que el agua cubrió las calles, obligando a los vecinos a buscar refugios en zonas altas en cuestión de minutos. Los afectados coinciden en que la intensidad del evento puso al límite la infraestructura de drenaje urbano.
El Servicio Meteorológico Nacional de los Estados Unidos mantiene bajo advertencia o vigilancia por lluvias extremas e inundaciones a más de 33 millones de personas en diferentes sectores del país. Las autoridades instan a la población a evitar el tránsito por carreteras inundadas y a postergar actividades al aire libre, ya que las labores de limpieza y recuperación vial continúan bajo condiciones de vulnerabilidad.